La buena educación, la buena civilización, y la guillotina islamista

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por Marco Anglese

Leía, hace unos días -en parte por twitter, y en parte por Infobae y Página 12 (que por momentos son bastante menos rigurosos que la red del pajarito)– la noticia del docente decapitado en Francia.

Por defecto profesional, me tomé la molestia de buscar en medios franceses –Le Monde, Liberation, entre otros– algo mas sobre el caso. En todos se llega a la misma conclusión: el docente “modelo” que, dando una clase sobre “libertad de expresión” ante alumnos de un cuarto año -y previa invitación a retiro a los piadosos (porque, además, la bonhomía del difunto llegaba hasta ese tipo de particular sensibilidad)-, fue primero criticado abiertamente por un comité de padres –inclusive algún que otro exaltado-, luego “traicionado” por alumnos que lo identificaron, y finalmente asesinado por un inmigrante checheno de 18 años que no tenía conexiones con el establecimiento –y que había admitido orgullosamente el crimen por redes sociales-. La conclusión –provisoria, a la luz del rosario de erupciones islamistas de los últimos años en el Hexágono (donde entran los sucesos de Charlie Hebdo y Bataclan, entre otros)– está en la muerte del homicida por las fuerzas del orden y la detención del padre exaltado, de algún predicador de banlieue, de la caza de islamismos críticos y de los consabidos sambenitos de Macron sobre el laicismo y el antiterrorismo, las condenas a la barbarie, las juras y perjuras sobre la luminosa civilización francesa –que parecen salidos de Tin Tin-, etcétera etcétera.

Varias reflexiones a contrapelo me surgen, pero trataré de de condensarlas en dos.

La primera, es cómo ciertos medios entienden la educación menos como transmisión de sus propios imaginarios a sujetos dóciles, que como el contraste y el conflicto entre diversos imaginarios y realidades[1]. O, siendo mas prosaico: ¿porque los docentes que explicaban la desaparición de Santiago Maldonado y la cuestión mapuche por fuera de conspiranoias eran “militantes” o “lavadores de cerebros”; mientras que un docente que problematiza la libertad de expresión con una caricatura burlona y una concepción de la religiosidad digna de un ateo de mira estrecha[2], resultaría un docente “ejemplar”? Quizás la docencia consista no en transmitir un saber impoluto o en relativizar, sino en dialogar críticamente, en pensar y enseñar a pensar al mismo tiempo. Algo que, por lo visto, le cruje a un laicismo asediado por el hecho de que entre ellos y sus desamparados se genera una grieta cada vez mas profunda –no es casualidad el ascenso de ciertas religiosidades con el asedio a las condiciones de vida y de trabajo de muchos sectores sociales, tanto nativos como inmigrantes, tanto en Medio Oriente como en Europa-.

La segunda consiste en repensar la entrada –o permanencia, dado que Huntington parece renuente al retiro, a pesar de maldecir a los Bush y los Trump del mundo– del “choque de civilizaciones”. Porque, amén de que se puede hablar sobre libertad de expresión con algo mas interiorizable, menos clasista[3] y con mayor potencia crítica que una mala caricatura sobre un referente religioso del siglo VII, la pregunta por el lugar de enunciación tiene lugar. Y no sólo porque Francia es una productora ingente de literatura académica sobe islamismo mucho mas edificante que una mala viñeta; sino por el lugar dado a esa producción. Si la Ilustración da vueltas, reflexiones y giros sobre la comprensión de un suceso, para que luego la educación –y su supuesto conductor, el “docente ejemplar”– se haga con los criterios de una madrasa pakistaní, me temo que todo el cacareo sobre los valores de Occidente termine como el final de Planet Of The Apes.


[1]    Acá vino muy bien la lectura de https://fuelapluma.com/2020/10/19/vicios-del-debate-educativo-en-los-medios-de-comunicacion/ . Por supuesto, la libertad de interpretación y los vicios subsiguientes son de mi exclusiva responsabilidad.

[2]    Me refiero a cierto ateísmo que, no conforme con la definición llana del término –es decir, la del no creyente en Dios-, necesita reafirmar cierto identitarismo a partir de la caricaturización del otro: en este caso, vía oposición entre el ateo “racional” y “lógico” frente al creyente “irracional”, “ignorante” y supersticioso. Francamente, creo que la diferencia entre ese tipo de ateo dawkinista, el liberaludo que cree refutar con “datos puros” y el islamista que cita profusamente el Corán para autojustificarse, resulta mas de forma que de fondo.

[3]    Cuando hablo de clasismo en este caso, hablo de cierto tipo de crítica que apunta –bajo el mismo tamiz de “racionalidad”– mas a la creencia cotidiana del común que hacia las responsabilidades instiutucionales. Por ejemplo, sería mucho mas edificante tratar las relaciones entre islamismo y libertad de prensa pensando en las contradicciones económicas de quienes controlan al actual multicampeón de la Ligue 1 y actual subcampeón de la Champions League masculina –empezando por la tensión entre la creación de Al Jazeera y la existencia de una legislación basada en la sharia-. Quizás una crítica plausible al docente –que no tiene porqué significar un irrespeto a un asesinado– podría ir, como en el caso de Charlie Hebdo, hacia gente que resulta menos “librepensadora” que unos vulgares bufones de poderes establecidos -con el agravante, en este caso, que el docente se supone exhortado a fomentar una reflexión mas fecunda que la de una publicación satírica, por una cuestión profesional-.

Macri para historiadores

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Pablo Ernesto Suárez (Publicado originalmente en Rosario/12)

Nos guste o no el sentido en que las políticas del gobierno de Macri transformaron al país, no caben dudas de que se dejaron un país distinto. No sólo cambiaron el país tangible de las estadísticas, sino también el país hablado o pensado, a partir de algunas de las significaciones socialmente compartidas, o imaginarios sociales que desató.

En el primer aspecto se puede señalar rápidamente: apertura indiscriminada a los mercados, desindustrialización, desempleo, reprimarización productiva; en el segundo el pastiche “filosófico” compuesto por una mezcla de emprendedurismo, racismo y unas dosis no menores de ese subgénero de la literatura de shopping que es la filosofía de autoayuda junto con algunas presencias doctrinales tipo “arte de vivir” que puede leerse y escucharse en cada discurso oficial.

Como algunas ranas o batracios, los historiadores tenemos la lengua larga. Y aunque  nuestros detractores estén pensando en otra cosa, me la juego por este sentido de la analogía: en muchas charlas cotidianas los historiadores -los que tienen una vida fuera de la academia, claro- estamos quietos, callados con los ojos semicerrados esperando que un objeto de nuestro interés se pose al alcance de nuestra lengua. Y cuando eso ocurre ¡zas! lanzamos el chicotazo y capturamos el tema en nuestras fauces y lo masticamos frente a la audiencia que mira sorprendida. Una vez deglutido el tema, volvemos a nuestros Braudeles, Hobsbawms y Halperines, hasta que otro tema entre en zona de alcance. Y es más o menos así como justificamos nuestra presencia en las reuniones sociales.

Pero atenti, colegas, el gobierno de Macri nos presentó una agenda con la cual los historiadores podemos dialogar, y a la cual podemos tomar como herramienta para instalar on topic nuestros embolantes temas de siempre: la larga duración, los procesos, el “es más complejo”, o “esto es igual a coso”

Todavía no sabemos a qué es igual, (las cosas tienen movimiento), pero nos interesa destacar algunos de los temas afines a la disciplina histórica que han sido instalados en el centro de la escena en estos años, para que los historiadores demostremos de una vez que lo que estudiamos está efectivamente relacionado con la realidad.

Pero como siempre “es más complejo”, realizaremos una enumeración que evite la asociación directa con el período menemista. Que remita a un “más lejos” para eludir el ataque que consiste en decir que estamos politizando la cosa.

La vida personal.

El mismo personaje Mauri es un tópico caro a los historiadores por cuanto su trayectoria de vida es muy paradigmática del siglo XX argentino. Su novela familiar, incluye como si fuera un ejemplo de manual (una vara de lienzo, ponele), a personajes que encarnan un proceso social o en sí mismos. Su padre es un inmigrante italiano, -una macana que no haya sido pobre, sino seria el modelo perfecto- se casa con una joven (dije joven: 15 años contra 28 de Franco) hija de una familia de alcurnia, pero venida a menos de la provincia de Buenos Aires. Nacido en ese próspero entorno y a la sombra de los negocios de su padre que se multiplicaron lindo durante la dictadura, hizo pareja con modelos y niñas ricas de su ambiente, y hoy el destino lo une a la portadora de otro destino icónico: la hija de un empresario sirio, con una empresa familiar dedicada ¡a la indumentaria!

Tags: empresarios, matrimonios por conveniencia, jet set, burguesía, diversificación por matrimonio, contratistas.

La conquista del desierto

El desafortunado orador Esteban Bullrich es el ejemplo más claro de alguien que leyó el índice sin leer el libro. Por eso habló de una “Segunda Campaña del Desierto”, que esta vez sería con la educación, y no con la espada como su predecesora. A su manera, creo que quiso decir “¿ven que no somos tan malos? Entre las dos opciones elegimos la más cool”.

A favor de Tebi podemos decir que él ignora por completo lo que pasó en la primera: está clarísimo que cualquier alumno de los nuestros hubiera mencionado el Remington y no la espada. Pero el tema tuvo su instalación en la prensa, y ahí se abre una puerta del “upside down” para que dejemos nuestro mensaje esclarecedor.

Tags: Conquista del desierto, genocidio, Sarmiento, Patagonia.

Identidad de los mapuches

La desaparición forzada y posterior asesinato de Santiago Maldonado a manos de Gendarmería, desató mil debates en la sociedad argentina, muchos de los cuales remiten a la historia -siniestra- más o menos reciente. Pero les propongo elegir el tema de la nacionalidad de los mapuches. ¿Cuándo volverá a abrirse la agenda para que hablemos de las comunidades que habitaban la Patagonia antes de la/s conquista/s? Lo veo difícil. En esos días mucha gente estaba ávida por creer que los mapuches (chilenos) habían atacado a los tehuelches (argentinos) y estaban más preocupados por los los tehuelches del siglo XIX que por el Maldonado de 2017.

Que en todo nuestro nordeste y Paraguay -mucho más cercano a nosotros- se hable el guaraní no movilizó ni una neurona de muchos de nuestros dialogadores de almacén, que soñaban con ver a los mapuches fuera de Argentina y a Chile fuera del mundial.

Tags: mapuches, tehuelches, fronteras, Patagonia, exterminio, migraciones, pueblos originarios, traidores (?)

El 2×1 a los genocidas

Cuando muchos creíamos que había un consenso firme y asentado respecto de lo apropiado de la cárcel para que vivan su resto de vida los genocidas de la última dictadura cívico militar, el intento de la Corte Suprema (respaldada por Avruj) de aplicar la ley de 2×1 en beneficio de condenados por crímenes de lesa humanidad, nos recordó que la historia nunca se consolida en un lugar fijo. Y aunque muchos historiadores disfruten holgando en el pasado inofensivo, éste puede salir de su escondite y exigirnos opiniones comprometidas respecto de temas de alta densidad. Otra vez a hablar de crímenes aberrantes, otra vez a decir “nunca más”, cuando ese pleito ya estaba liquidado.

Tags: genocidio, dictadura, justicia, complicidad.

La deuda externa

Este tema es distinto. Porque si bien es añejo, cada tanto los gobiernos argentinos se deliran en deudas impagables que generan enormes negocios especulativos para algunos. A diferencia del ítem anterior, nadie creyó que ya estaba liquidado y resuelto. Pero si somos originales, podemos hablar de los hermanitos Baring. Sobre todo por un asunto táctico: si elegimos una referencia cercana estaríamos po-li-ti-zan-do la charla y eso no le gusta al gran pueblo argentino salud! Entonces, si hablamos de deudas, hablemos de Rivadavia y el largo sufrimiento del pueblo argentino, sangre, sudor y lágrimas, Earth wind & Fire y todo lo que costó pagar esa deuda. “¿siglo XX? ¿Menem? no sé de qué me estás hablando, yo manejo todo lo que es siglo XIX”. Mostrarnos alejados, puede acercarnos.

Tags: deuda externa, hasta las manos, entrega, colonia, Rivadavia y Baring Brothers

La sociedad Rural en el ministerio de Agricultura

Vos sabés que esto me suena… para que me fijo en el libro de Rock… o en el de Botana, o en el de Sábato. Pará… aca tá. Sí es increíble. Las otras dos veces que un capo de la SRA había sido Ministro de Agricultura, había sido la época bien específicamente de garcas… Uno justo en la época de Roca (sí, el de la primera campaña del desierto) y el otro durante el fraude patriótico. Zarpadas coincidencias. En este caso, con hacer la plancha y tirar un par de imágenes en blanco y negro es suficiente…: gobiernos de ricos, el pueblo no votaba, todos los muñequitos esos de galera y levita, Peña es Peña Braun, Bullrich es Bullrich Pueyrredón, Pinedo es Pinedo y todo así. Dejalo fluir, acompañá la charla y se entiende enseguida.

Tags: garcas, vacas, trigo, tractores, fraude electoral.

Es así, queridos amigos. Muchas veces nos cuesta meter los temas, porque la agenda esquiva nos esquiva. Pero ese gobierno y su pretendido discurso de mirar hacia adelante y hacer tabla rasa del pasado, nos confrontó a cada momento con algunos temas de la historia argentina que parecían olvidados (¡incluso increíblemente omitidos en los mismos programas de las carreras!).

Te cambio la analogía: pensemos a la historia como si fuera un perro. Algunos se la compran de raza, la alimentan con balanceado, la peinan y la lucen en exposiciones siempre con bozal de diseño. Saquémosla a pasear, llevémosla al parque a que corra un rato, se revuelque en el barro y cada tanto, se eche una meadita en un árbol, para marcar territorio.