Entre gallinas y Congreso-zoom: será ley!! (?)

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Valeria Venticinque
Doctora en Ciencia Política. Docente e Investigadora (UNL-UNR/CIEHMGE)

Nos proponemos un breve recorrido histórico-reciente para repensar algunas instancias de agenciamiento y reconocimiento de los derechos reproductivos en Argentina. En principio, debemos pensar, el lugar que ocupó la procreación para las argentinas en las primeras décadas del siglo XX, es imprescindible comprender que tanto la represión sexual femenina como la obligatoriedad de parir la “raza” fueron elementos fundacionales en la construcción de la subjetividad femenina. Contraer matrimonio y tener hijos era visto como un mandato imperativo que de acuerdo al imaginario de la época dignificaba el “ser mujer”. En este sentido la virginidad actuaba como un elemento que incluía “a las buenas” y excluía a las “malas mujeres” de las posibilidades de lograr un buen matrimonio. De esta manera, los hoy denominados derechos sexuales y reproductivos en las primeras décadas del siglo XX, representaban luchas y voces de los feminismos que recorrían las calles de los principales centros urbanos del país.

Así, la maternidad como hecho y proceso biológico-cultural, era una diferencia que homogenizaba a las mujeres y reclamaba igualdad en relación a los varones, intentando reformular la maternidad tradicional dentro de la ideología de la complementariedad y la equivalencia. En este marco, instituciones como el divorcio vincular, tratado en la Cámara de Diputados en el año 1932, eran pensadas como flagelos sumamente nocivos, siendo equivalente, a facultar a las mujeres a ser sujetas activas de la volatilidad sexual. Por este motivo los matrimonios en crisis deberán aguardar algunas décadas más. En este sentido el debate sobre el divorcio que llega a su fin en el extremadamente conservador Senado de la Nación, fue pensado como un elemento normalizador del amor y los intercambios sexuales, particularmente en el caso de las mujeres. Así, las separaciones legales se proponían como un elemento que vendría a moralizar la sexualidad de aquellos que se encontraban presxs de un matrimonio que en los hechos había finalizado. En algunos casos también se agregó la posibilidad de continuar con la vida reproductora de aquellas mujeres, que en el marco de una unión fácticamente terminada difícilmente se daría, sin embargo los anti-divorcio triunfaron, apagándose para algunxs la posibilidad de cambiar la sensibilidad del clima de sus vidas con otros colores y perfumes.

Y así, que las desigualdades sufridas por las mujeres con respecto a los varones y la consecuente discriminación legislativa habilitaba una forma de pensar las primeras políticas públicas, que fueron estructuradas para aquellas en tanto madres y no ciudadanas. En este sentido, esto permitió que estos años se caracterizaran como momentos de opresión femenina, imperando los miedos, los silencios. Muy a pesar de quienes se encubren bajo el lema del “supuesto derecho a la vida”, los escritos, las investigaciones y la práctica revelan que el aborto forma parte de nuestra normativa desde la década del ’20 del siglo pasado. Así, los métodos contracepcionales eran públicos y conocidos, en todas sus variantes: químicos, fisiológicos, y mecánicos, pero, como ninguno de ellos era seguro en su totalidad, interrumpir embarazos mediantes abortos era moneda corriente en los primeros años del siglo pasado. Se debe reconocer también, como señala Barrancos (1991), la quinina, que era un espermicida en forma de sustancia que se preparaba en algunas y selectas farmacias y colaboraba en la precaria posibilidad que tenían las mujeres de entonces para decidir cuantos hijxs tener y cuando. Aunque con la misma vaguedad y neblina de Arlt, de manera imprecisa existían ciertas libertades sexuales.

Aunque la legalidad del aborto en Argentina se ignoró durante décadas, fue a inicios del año 2012 que la Justicia aclaró en un fallo histórico, más conocido como “F.A.L.”, los alcances de la penalización del aborto en Argentina. Hoy, en nuestro país, se encuentra vigente la Interrupción Legal del embarazo (ILE), que deja asentada la inimputabilidad de quienes realizan un aborto en ciertas circunstancias, a decir, cuando está en riesgo la salud física y/o mental de las personas gestantes, y en caso de violación o incesto, en las demás circunstancias es considerado ilegal y consecuentemente sancionado con la cárcel efectiva. En el caso de la ILE, es necesario señalar, que suele verse afectada en la práctica por el posicionamiento respecto a la objeción de conciencia, que pueden tener algunos equipos de salud pública, efectores de salud o incluso provincias que se autoproclaman “celestes”, estos con palabras viejas, que se tornan nuevas, niegan y mienten una verdad.

El año 2012 que marca un significativo paso hacia adelante en relación a derechos reproductivos, tubo antecedentes que marcaron ciertas miradas cómplices en el contexto de la transición democrática, así, a fines de 1986, se derogaron los decretos que prohibían las actividades destinadas al control de la natalidad dictados en la década del ’70. Y en el año 1985, el Congreso Nacional había ratificado la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, que fue posteriormente incorporada a la Constitución Nacional en 1994. Los años previos a la renovación de la carta magna, se inició un proceso de tratamiento de las cuestiones de género en todas las áreas del Estado. Se fue generando un clima de incidencia de políticas a favor de las mujeres durante los años ‘90; desde la ley de cupos, la inclusión de normas de acción positiva en la constitución reformada, los programas de igualdad de oportunidades en la educación y el empleo, el decreto de acoso sexual, la primera ley de protección contra la violencia familiar, las campañas por la democratización de las responsabilidades familiares, hasta la apertura del debate sobre el aborto, entre otros logros, destacando la importancia del movimientismo feminista como constructor de un saber-poder.

Como consecuencia de los cambios sociales y culturales de la última década, la Argentina avanzó en materia legislativa en el ámbito latinoamericano con la sanción de leyes que han redistribuido los derechos a muchxs. En este sentido, en el año 2003 se inaugura una nueva tradición de políticas que presentarán una forma innovadora de pensar a las mujeres, el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (en adelante PNSSyPR), vigente desde el mes de mayo de 2003, se propone mejorar la satisfacción de la demanda y adopta un enfoque preventivo y de riesgo; instrumentando acciones tendientes a ampliar y perfeccionar la red asistencial. La 25.673 se aprobó casi veinte años después del retorno a la democracia, el debate en torno a la ley nacional se había iniciado con motivo de la media sanción en Diputados en 1995, continuó con la pérdida de estado parlamentario en 1997, terminó con la aprobación definitiva por el Senado en el año 2002.Si bien el cambio de siglo trajo cambios normativos disruptivos en los distintos niveles de políticas y prácticas públicas que atienden las sexualidades y reproducciones de las mujeres, fue quedando por afuera y demandante la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). De esta manera, en los primeros años del siglo XXI se aprobaron leyes de Educación Sexual Integral (ESI), acceso a la anticoncepción quirúrgica, y otras normas que promueven el acceso a la regulación de la fecundidad. El grado de implementación de cada una de estas disposiciones es muy disímil debido a que en muchos casos los programas enfrentan situaciones de obstaculización, de orden presupuestario, así como también obstáculos institucionales para poder llevar a la práctica esas políticas. Así una nueva tradición en estilos de gestión invade las políticas y prácticas públicas funcionando como germen de innovación que lentamente se incorpora en determinadas áreas posibilitando lograr cierta igualdad de oportunidades y buscando hablar de mujeres en términos concretos. Como señalaba Dora Barrancos (2015), las mujeres argentinas, en gran medida, se han construido como resilientes, ampliando la experiencia de comunidad de sentido en la enorme diversidad del colectivo y los desafíos que cuentan para las nuevas prerrogativas, es el acicate mayor para defender lo conquistado y avanzar en materia hacia el horizonte de la igualdad. En el año 2018 se vuelve a buscar despenalizar el aborto con la pujante Campaña por la Despenalización que integra el Movimiento Feminista argentino acampando para interpelar a un Congreso que luego de meses de espera le dirá que no a los pañuelos verdes que se agitaron en los cielos de un agosto. Los motivos por la negativa fueron pobres, escasos. Puede que la aceptación de legalizar la IVE implicaba cuestionar uno de los pilares en los que se asentó la sociedad argentina históricamente: el natalismo, en tanto emblema de una época que aún continúa en cierta forma vigente impulsado por las fuerzas conservadoras que con argumentos desteñidos defienden sus posturas que atentan contra el derecho a decidir de los cuerpos gestantes.

La ilegalidad de los abortos no impide que los mismos se lleven a cabo de manera clandestina, multiplicándose los riesgos de las personas gestantes. Así, la oposición al reconocimiento de las DD.SS. y (no) RR. no ancla, como fuimos mostrando, en un discurso religioso, sino secular, científico, médico, legal, que asume la denominación de objeción o bien está invisibilizado en la multiplicidad de motivos que se suelen enumerar en los efectores públicos para negar derechos. El principio de autonomía que exige el respeto de las decisiones de las personas en el marco de su proyecto de vida, se institucionaliza en el reconocimiento del derecho de todxs a elegir según sus propias convicciones el método anticonceptivo que desean utilizar, y la posibilidad de decidir experimentar o no físicamente la maternidad o la paternidad. Por lo tanto, tenemos que pensar en los DD. (no) RR. como en la oportunidad de lxs seres humanos de regular su propia sexualidad y capacidad reproductiva, así como a exigir que todxs asuman sus propias responsabilidades por las consecuencias del ejercicio de su sexualidad. En el 2020, internalizando la idea de que es importante hacer lo que cada unx siente, la Campaña verde vuelve a gritar “Es Urgente”, queremos legal, seguro y gratuito y el gobierno responde con un proyecto de ley con distintas aristas presentado hace algunos días para ser tratado en el Congreso.

El Frente de Todos (xs?) buscará traer armonía con la propuesta de los 1000 días para acompañar las maternidades deseadas en los primeros años de lxs recién nacidxs, estrategia que intenta armonizar las negativas que impiden que el aborto sea ley, en el marco de una emergencia sanitaria mundial que trajo situaciones de precariedad extrema como hacía décadas no se vivían a nivel nacional. La IVE representará, definitivamente, un cambio profundo en el sistema sanitario, en la legislación sobre familias, y en las prácticas y experiencias reproductivas de las personas gestantes, banderas celestes y verdes se reencontrarán bajo el cálido cielo de un verano bonaerense.

Macri para historiadores

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Pablo Ernesto Suárez (Publicado originalmente en Rosario/12)

Nos guste o no el sentido en que las políticas del gobierno de Macri transformaron al país, no caben dudas de que se dejaron un país distinto. No sólo cambiaron el país tangible de las estadísticas, sino también el país hablado o pensado, a partir de algunas de las significaciones socialmente compartidas, o imaginarios sociales que desató.

En el primer aspecto se puede señalar rápidamente: apertura indiscriminada a los mercados, desindustrialización, desempleo, reprimarización productiva; en el segundo el pastiche “filosófico” compuesto por una mezcla de emprendedurismo, racismo y unas dosis no menores de ese subgénero de la literatura de shopping que es la filosofía de autoayuda junto con algunas presencias doctrinales tipo “arte de vivir” que puede leerse y escucharse en cada discurso oficial.

Como algunas ranas o batracios, los historiadores tenemos la lengua larga. Y aunque  nuestros detractores estén pensando en otra cosa, me la juego por este sentido de la analogía: en muchas charlas cotidianas los historiadores -los que tienen una vida fuera de la academia, claro- estamos quietos, callados con los ojos semicerrados esperando que un objeto de nuestro interés se pose al alcance de nuestra lengua. Y cuando eso ocurre ¡zas! lanzamos el chicotazo y capturamos el tema en nuestras fauces y lo masticamos frente a la audiencia que mira sorprendida. Una vez deglutido el tema, volvemos a nuestros Braudeles, Hobsbawms y Halperines, hasta que otro tema entre en zona de alcance. Y es más o menos así como justificamos nuestra presencia en las reuniones sociales.

Pero atenti, colegas, el gobierno de Macri nos presentó una agenda con la cual los historiadores podemos dialogar, y a la cual podemos tomar como herramienta para instalar on topic nuestros embolantes temas de siempre: la larga duración, los procesos, el “es más complejo”, o “esto es igual a coso”

Todavía no sabemos a qué es igual, (las cosas tienen movimiento), pero nos interesa destacar algunos de los temas afines a la disciplina histórica que han sido instalados en el centro de la escena en estos años, para que los historiadores demostremos de una vez que lo que estudiamos está efectivamente relacionado con la realidad.

Pero como siempre “es más complejo”, realizaremos una enumeración que evite la asociación directa con el período menemista. Que remita a un “más lejos” para eludir el ataque que consiste en decir que estamos politizando la cosa.

La vida personal.

El mismo personaje Mauri es un tópico caro a los historiadores por cuanto su trayectoria de vida es muy paradigmática del siglo XX argentino. Su novela familiar, incluye como si fuera un ejemplo de manual (una vara de lienzo, ponele), a personajes que encarnan un proceso social o en sí mismos. Su padre es un inmigrante italiano, -una macana que no haya sido pobre, sino seria el modelo perfecto- se casa con una joven (dije joven: 15 años contra 28 de Franco) hija de una familia de alcurnia, pero venida a menos de la provincia de Buenos Aires. Nacido en ese próspero entorno y a la sombra de los negocios de su padre que se multiplicaron lindo durante la dictadura, hizo pareja con modelos y niñas ricas de su ambiente, y hoy el destino lo une a la portadora de otro destino icónico: la hija de un empresario sirio, con una empresa familiar dedicada ¡a la indumentaria!

Tags: empresarios, matrimonios por conveniencia, jet set, burguesía, diversificación por matrimonio, contratistas.

La conquista del desierto

El desafortunado orador Esteban Bullrich es el ejemplo más claro de alguien que leyó el índice sin leer el libro. Por eso habló de una “Segunda Campaña del Desierto”, que esta vez sería con la educación, y no con la espada como su predecesora. A su manera, creo que quiso decir “¿ven que no somos tan malos? Entre las dos opciones elegimos la más cool”.

A favor de Tebi podemos decir que él ignora por completo lo que pasó en la primera: está clarísimo que cualquier alumno de los nuestros hubiera mencionado el Remington y no la espada. Pero el tema tuvo su instalación en la prensa, y ahí se abre una puerta del “upside down” para que dejemos nuestro mensaje esclarecedor.

Tags: Conquista del desierto, genocidio, Sarmiento, Patagonia.

Identidad de los mapuches

La desaparición forzada y posterior asesinato de Santiago Maldonado a manos de Gendarmería, desató mil debates en la sociedad argentina, muchos de los cuales remiten a la historia -siniestra- más o menos reciente. Pero les propongo elegir el tema de la nacionalidad de los mapuches. ¿Cuándo volverá a abrirse la agenda para que hablemos de las comunidades que habitaban la Patagonia antes de la/s conquista/s? Lo veo difícil. En esos días mucha gente estaba ávida por creer que los mapuches (chilenos) habían atacado a los tehuelches (argentinos) y estaban más preocupados por los los tehuelches del siglo XIX que por el Maldonado de 2017.

Que en todo nuestro nordeste y Paraguay -mucho más cercano a nosotros- se hable el guaraní no movilizó ni una neurona de muchos de nuestros dialogadores de almacén, que soñaban con ver a los mapuches fuera de Argentina y a Chile fuera del mundial.

Tags: mapuches, tehuelches, fronteras, Patagonia, exterminio, migraciones, pueblos originarios, traidores (?)

El 2×1 a los genocidas

Cuando muchos creíamos que había un consenso firme y asentado respecto de lo apropiado de la cárcel para que vivan su resto de vida los genocidas de la última dictadura cívico militar, el intento de la Corte Suprema (respaldada por Avruj) de aplicar la ley de 2×1 en beneficio de condenados por crímenes de lesa humanidad, nos recordó que la historia nunca se consolida en un lugar fijo. Y aunque muchos historiadores disfruten holgando en el pasado inofensivo, éste puede salir de su escondite y exigirnos opiniones comprometidas respecto de temas de alta densidad. Otra vez a hablar de crímenes aberrantes, otra vez a decir “nunca más”, cuando ese pleito ya estaba liquidado.

Tags: genocidio, dictadura, justicia, complicidad.

La deuda externa

Este tema es distinto. Porque si bien es añejo, cada tanto los gobiernos argentinos se deliran en deudas impagables que generan enormes negocios especulativos para algunos. A diferencia del ítem anterior, nadie creyó que ya estaba liquidado y resuelto. Pero si somos originales, podemos hablar de los hermanitos Baring. Sobre todo por un asunto táctico: si elegimos una referencia cercana estaríamos po-li-ti-zan-do la charla y eso no le gusta al gran pueblo argentino salud! Entonces, si hablamos de deudas, hablemos de Rivadavia y el largo sufrimiento del pueblo argentino, sangre, sudor y lágrimas, Earth wind & Fire y todo lo que costó pagar esa deuda. “¿siglo XX? ¿Menem? no sé de qué me estás hablando, yo manejo todo lo que es siglo XIX”. Mostrarnos alejados, puede acercarnos.

Tags: deuda externa, hasta las manos, entrega, colonia, Rivadavia y Baring Brothers

La sociedad Rural en el ministerio de Agricultura

Vos sabés que esto me suena… para que me fijo en el libro de Rock… o en el de Botana, o en el de Sábato. Pará… aca tá. Sí es increíble. Las otras dos veces que un capo de la SRA había sido Ministro de Agricultura, había sido la época bien específicamente de garcas… Uno justo en la época de Roca (sí, el de la primera campaña del desierto) y el otro durante el fraude patriótico. Zarpadas coincidencias. En este caso, con hacer la plancha y tirar un par de imágenes en blanco y negro es suficiente…: gobiernos de ricos, el pueblo no votaba, todos los muñequitos esos de galera y levita, Peña es Peña Braun, Bullrich es Bullrich Pueyrredón, Pinedo es Pinedo y todo así. Dejalo fluir, acompañá la charla y se entiende enseguida.

Tags: garcas, vacas, trigo, tractores, fraude electoral.

Es así, queridos amigos. Muchas veces nos cuesta meter los temas, porque la agenda esquiva nos esquiva. Pero ese gobierno y su pretendido discurso de mirar hacia adelante y hacer tabla rasa del pasado, nos confrontó a cada momento con algunos temas de la historia argentina que parecían olvidados (¡incluso increíblemente omitidos en los mismos programas de las carreras!).

Te cambio la analogía: pensemos a la historia como si fuera un perro. Algunos se la compran de raza, la alimentan con balanceado, la peinan y la lucen en exposiciones siempre con bozal de diseño. Saquémosla a pasear, llevémosla al parque a que corra un rato, se revuelque en el barro y cada tanto, se eche una meadita en un árbol, para marcar territorio.

Manuel Gálvez y el revisionismo popular

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Entrevista a Eduardo Toniolli

Doctor en Ciencia política y docente en la facultad de Humanidades y Artes. Tiene una larga y reconocida militancia en la ciudad. Es militante peronista y Secretario General del PJ de la ciudad. Actualmente es concejal en la ciudad de Rosario. En 2018 publicó su tesis doctoral con el título “Manuel Gálvez una historia del nacionalismo argentino”.

¿Cómo creés que influyó Manuel Gálvez en el revisionismo anterior al peronismo?

Creo que enormemente y de dos maneras. Una, en la evolución de al menos una parte del revisionismo, hacia una perspectiva de un revisionismo popular, por decirlo de alguna manera. Donde empieza a tener cierto peso es a partir de la obra de Gálvez (pero no solamente, con los Irazusta de algún modo también, con su libro “La Argentina y el imperio británico”), cuando Gálvez construye la figura de Rosas como líder popular o un líder antiimperialista por sobre la figura de Rosas como el hombre de orden, que era mucho más propia de la lectura de Ibarguren entre otros.

En el segundo aspecto de la influencia de Gálvez en el revisionismo tiene que ver y creo que ahí es superlativa su actuación (y creo que es la más importante en este sentido) es con la popularización de los tópicos del revisionismo histórico en general a nivel masivo. Es decir, particularmente con obras como la biografía de Rosas el revisionismo empieza a circular en el gran público lector mucho más que con otro tipo de obras de otros autores revisionistas, que circulaban por espacios más reducidos.

¿Cuánta de esa influencia siguió vigente en los historiadores más identificados con el revisionismo luego de que este recibiera la influencia del peronismo?

Yo creo que la influencia de Gálvez es determinante en el revisionismo en esa perspectiva de un revisionismo más popular el revisionismo peronista, etc.

Tan es así que yo el primer conocimiento de tengo el primero de los acercamientos de tengo a Gálvez es por boca de viejos peronistas. Que tomaban a Gálvez como como una fuente de formación y su lectura de Hipólito Yrigoyen, La vida de Rosas, entre otros. Y además lo reivindicaban como un historiador revisionista peronista, cuando Gálvez no era peronista particularmente. Más allá de que tuvo un eventual acercamiento a la figura de Perón y al peronismo, es sabido que después tuvo su ruptura, obvia, por la quema de las iglesias. Pero incluso en sus memorias, en su biografía dice barbaridades de Perón… pero sí se presenta él mismo como precursor del justicialismo, en este idea que el justicialismo es orden más justicia social no.

¿Qué quiero decir con esta anécdota de los viejos peronistas? Que su influencia es tan importante que incluso llegan a mezclarse o confundirse por parte de sus lectores, las obras de Gálvez, con el mismo revisionismo peronista cuando no lo era. 

¿Cómo se presenta en Gálvez la relación entre Historia y Política?

La relación que establece Gálvez entre historia y política es en realidad la relación que Gálvez establece entre la historia como parte de su obra y la política o en realidad entre su obra y la política. Yo en el libro planteo que hay una vocación meta-política por parte de Gálvez. Porque combina cierta desconfianza hacia la política práctica con cierta vocación por establecer el estado de conciencia masivo y fundado en la defensa de lo nacional cierta idea vindicativa en términos sociales, es decir un nacionalismo con contenido social, etc. al que se llegaría generando conciencia de su necesidad de él en las masas y la población en general. Y ahí el escritor tiene un rol fundamental. El escritor que es historiador en su caso pero también es literato ensayista, periodista ¿por qué no?. Y de esa tarea es donde la historia tiene un rol fundamental porque incluso su rol de literato, hace novela histórica o novela de ambiente histórico. El escritor tiene un rol central; es decir la pluma tiene un rol central a la hora de la generación de esos estados de conciencia colectivo, de ahí esta idea de un rol meta-político.

¿Por qué razones le recomendarías a aun historiador (de cualquier palo) que lea los libros de Gálvez? Sólo le caben lecturas “arqueológicas”?

Bueno entiendo que es la imagen o la deriva revisionista que más persistió o la que persistió con más fuerza, por supuesto después con el aporte del revisionismo forjista, del revisionismo peronista con José María Rosa, Fermín Chávez, y otros; sin un difusor privilegiado de la figura de Gálvez hubiera sido imposible haber alcanzado los niveles de inserción social esa imagen de revisionismo, de esa deriva del revisionismo de ese revisionismo más popular sin la obra de Gálvez. En ese sentido me parece que revisarlo leerlo no es una tarea de arqueológica, más allá de que quizás alguna de su obra novelística pueda haber quedado vetusta no cierto según parámetros estéticos actuales e incluso puede llegar a ser farragosa en algún caso para su lectura. Me parece que en lo que tiene que ver con el aspecto de revisión histórica me parece que es una obra fundante. No porque haya sido el primero sino fundante por el nivel de difusión que logró ¿no es cierto? Puede ser considerado en su momento en un best seller y el responsable último de la popularización de ese revisionismo de ese tipo revisionismo que ha hecho otras cosas que sea, entiendo yo, el único que ha pervivido con algún grado de de de vigencia, a diferencias de otras lecturas revisionistas

La historia cantada

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Entrevista a Ariel Mamani

Ariel Mamani (Universidad Nacional de Rosario – Universidad Autónoma de Entre Ríos) Historiador argentino, ha concentrado su trabajo historiográfico en los vínculos entre cultura, arte y política en la 2ª mitad del siglo XX, realizando tareas de investigación sobre temas específicos de Chile y Argentina.
También ha realizado estudios musicales de nivel superior, especializándose en música
latinoamericana y argentina, realizando investigaciones de carácter musicológico y de historia de la música. Recientemente ha publicado un artículo en “Ahí donde todo comienza. Indagaciones sobre la Cantata Santa María de Iquique”, editado por Libros Corrientes (España).

A partir de tu trabajo sobre la Cantata de Santa María de Iquique, queríamos preguntarte si hay otras experiencias de un hecho histórico -relativamente contemporáneo- sobre el que se hayan compuesto canciones

La Cantata tiene ciertas particularidades en sí misma que le dan realce. Por un lado porque es una obra muy bien pensada y creada, y eso le da un plus sobre otros intentos, anteriores y posteriores. Es la síntesis de lo que podría ser un rescate histórico de un acontecimiento a partir de una obra poético-musical de largo aliento. Conjuga poesía, música, una cierta reflexión filosófica, una narratividad con una trama y, al mismo tiempo, no es una canción solamente sino una obra extensa.

Por otro lado, además de las particularidades propias de la obra, la Cantata tiene algunos elementos que son muy significativos y que la colocan en otro plano.

El primero de ellos es que rescata un acontecimiento absolutamente negado por la historiografía tradicional y por la clase política. De hecho, la invisibilización de la masacre parte del propio estado chileno, y los historiadores acompañaron, al menos durante un tiempo largo. La obra despertó el interés de los historiadores pero a partir de la Cantata. No hay casi ninguna obra o historiador serio que se haya dedicado al estudio de la masacre antes del estreno de la Cantata, pero sí los hay posteriores, eso le da un significado especial a la obra.

Al mismo tiempo su estreno en 1970 fue muy significativo, semanas previas al triunfo de Salvador Allende y en el medio de una campaña electoral muy polarizada y con mucha movilización. En los 3 años de la Unidad Popular se consolidó como una obra muy emblemática y cobró también mucha trascendencia.

El tercer punto es que su canción final, y al mismo tiempo el Pregón que inicia la obra, convirtieron a la Cantata en una obra presentista, con cierto aire premonitorio (si bien eso es claramente una construcción, porque no se podía preveer nada de lo que ocurriría). Lo que ocurrió es que se puso en práctica una asimilación entre los acontecimientos de 1907 y lo que estaba sucediendo con la represión en Chile a partir de 1973. A su vez la Cantata fue tomada por el exilio chileno como un emblema y era una obra muy significativa para todo el contexto latinoamericano.

¿Quizás aquí en Argentina nos inclinamos por los caudillos o en individuos, pienso en “Chacho Peñaloza”, o “Mujeres argentinas”. Creo que hechos similares (la Semana trágica o los fusilamientos del 56) quizás no merecieron ni un tango. Quizás la Cantata Montonera sí se ubique ahí…

Como vos mencionás, en el caso argentino hay muchísima referencia a procesos históricos a partir de la música, en dos formatos, como canción única y conformando obras de largo aliento. El Romance de la muerte de Juan Lavalle (de Sabato y Falú), Los caudillos, Mujeres argentinas (ambas de la dupla Luna-Ramírez), El Chacho (de León Benarós interpretada por Cafrune) o el Canto Monumento (una cantata al Manco Paz de Carlos Di Fulvio) y algunas obras más son ejemplos de obras similares. Canciones sueltas también hay, a patadas. Pero como mencionás, son obras que remiten más a un pasado un poco más lejano, tal  vez menos incómodo. Tiene que ver con una particularidad argentina, de que ese tiempo es el de las disputas y los debates en torno de la creación de la nación. Más allá de que haya otros acontecimientos importantes en la historia argentina, se recurrió más en estos relatos musicales al siglo XIX, donde creo que estaban más cómodos. A su vez, el vehículo musical por excelencia para este tipo de narración del pasado parecía ser la canción de raíz folklórica, porque si había que hablar del origen de la nación, las figuras gauchescas y caudillescas cuajaban muy bien. Por eso no hay tantas referencias históricas en el tango, y mucho menos en el rock, que no se dedicaron tanto a los relatos del origen de la nación en esa misma clave.

El rock tenia esa pretensión universalista… pienso en la biblia de Vox Dei

Sí, es así. No obstante hay algunos ejemplos raros, como la Cantata Montonera de 1973. Esta obra de Huerque Mapu es claramente un ejemplo más, aunque es una obra con mucha menos circulación, y más sesgada, porque entra en juego ser una obra abiertamente militante y absolutamente identificada con una tendencia, lo que le quitaba algo de masividad o de recorrido. Creo que en ese sentido, la cantata de Santa María si bien estaba ejecutada por un conjunto como Quilapayún, adscripto al Partido Comunista, su compositor (Luis Advis) era alguien que no tenía una participación política explícita y podría haber sido un típico votante de la Democracia Cristiana. En la Cantata Santa María lo genérico está muy presente, y ello es propicio para que se lo apropie alguien sin ningún tipo de bandería partidaria. Sergio Ortega, otro compositor chileno, probó con un formato similar. Compuso “La fragua” que es una obra que intenta contar la historia del PC junto con la historia de Chile, y es una operación que tiene varios condicionantes. La obra es un poco más desprolija y más ambiciosa. Sin embargo, al estar identificada con el PC perdió fuerza con el resto de las militancias. Además, se estrenó en 1973 y no tuvo posibilidad de recorrido como tuvo la Cantata.

En relación a las masacres o matanzas obreras en el caso argentino, sé que hay una obra que no sé si nació como cantata o fue una puesta en escena, sobre los fusilamientos de la Patagonia. No estoy seguro si basado en los textos de Bayer o venía por otro lado. Si se puede mencionar a La Forestal (de Ielpi-Bollea-Cánepa) como un ejemplo de rescate de las luchas y matanzas obreras en nuestro país, aunque es ya de los años 80.

En ese mismo arco temporal, si se quiere, se puede pensar también en Taky Ongoy, de Victor Heredia, aunque como parte de un rescate de una especie de genocidio más antiguo como el caso de la invasión y conquista europea. En el mismo plano, hay una obra de Patricio Manns, muy anterior y que no tiene mucho recorrido, que se llama “El Sueño Americano” que es una especie de relato sobre la historia americana. Es decir, que el caso argentino queda medio circunscripto a la idea de los caudillos o de la independencia y demás. Me parece que ese es el tópico.

Como conjetura se puede decir que tal vez lo que seduce a los músicos y poetas que elaboraron estas obras es el momento liminar de la nación, ese mito fundacional. En el caso argentino sería la independencia y las luchas entre caudillos, pero que en el caso chileno ese mito fundacional estaría en el Norte Grande, ese espacio arrebatado en la Guerra del Salitre a Bolivia y Perú, luego chilenizado, y fuente de los recursos económicos. Ese espacio sometido a un fuerte proceso de re-territorialización fue también un foco de conflictividad social. Creo que eso es importante, ese espacio es la cuna del Movimiento obrero chileno. Es por ello que los núcleos temáticos presentes en las obras musicales “históricas” muchas veces se han buscado en diálogos (y tensiones) con los discursos historiográficos y como parte de la construcción de una identidad con que se quiere dotar a la nación. 

México es un país que tiene más tradición en referenciar las canciones con hechos históricos realmente ocurridos. Aunque no como parte de un “programa de canción política” sino como un hecho popular auténtico y espontáneo (Los corridos) ¿Por qué pensás que acá no se dió así?

Sí, hay una diferencia en relación a México, que tiene una tradición más vinculada a la canción como hecho popular y a su recorrido dentro de ese marco. Por otro lado, la canción argentina o chilena es más una cuestión programática en clave política, muy vinculada en este caso a la militancia. Tiene que ver justamente con el nacimiento de estos movimientos musicales muy relacionados con una renovación en la cual aparecía implícita también la agenda política, y las obras son puestas en ese plano. La otra cara de la moneda (porque es discutible la identificación abiertamente militante de Ariel Ramírez, de Carlos Di Fulvio o  del propio Félix Luna, que está muy presente en todas esas obras) es que estos artistas vienen de la mano de una pretensión de generar un discurso musical más ilustrado, si se quiere, mejor elaborado musical y poéticamente. Quisieron romper con la idea de lo popular sin elaboración. No porque desdeñaran lo popular, sino porque creían que era el tiempo de una maduración diferente del artista con raíces folklóricas. En eso creo que se inscriben muchas de esas obras, algunas grandilocuentes, como Los Caudillos que fue un completo fracaso, básicamente por lo exagerado del formato.

¿Creés que la canción-histórica tiene futuro, o ya es en sí misma una pieza del pasado?

Es muy difícil de proyectar. Estos son los temas que yo trabajo específicamente y lo que estoy intentando armar para seguir estudiando y produciendo. Si tengo que decirlo así, a boca de jarro, muchas de estas obras parecen piezas de museo. Me ha pasado de presentar las obras en algún curso o charla y se nota la dureza de su audición. Yo como trabajo estos temas tengo una familiaridad que me hace perder esa perspectiva muchas veces. Por ejemplo “El romance de la muerte de Juan Lavalle” es una gran obra, muy bonita musicalmente, con profundidad literaria (más allá del análisis historiográfico). Sin embargo, la voz de Sábato leyendo y los acordes de Falú, definitivamente son de otro tiempo y es que ya hace más de 50 años de su estreno. Se nota mucho ese paso del tiempo. Hay otras obras que gozan de mayor jovialidad. Puede ser el caso de Taki Ongoy y el de la Cantata Santa María. Esas son obras que se resemantizan constantemente, incluso con sus propias aporías. El caso de Taky Ongoy es paradigmático porque solamente habla de los pueblos indígenas andinos y hace una mezcla bastante rara de pueblos, momentos y períodos. Es muy discutible desde el punto de vista historiográfico, sin embargo a la obra se la han apropiado los sectores populares, las comunidades indígenas, todo aquel que reivindica la lucha contra la opresión. Aparece como una idea de contrafestejo a propósito del 12 de octubre. Se sigue presentando y participan comunidades indígenas, como los mapuches, que ni siquiera están nombrados en la obra, una cosa muy loca. Es decir, se suman a una obra que reivindica a (ciertos) pueblos indígenas pero que nomina solo a algunos de ellos en una construcción muy discutible. Taki Ongoy es un recorte muy sesgado de lo que entendía un porteño en la década del 80 sobre el mundo indígena americano. Pero tampoco pretendo invalidar esos rescates. Si funcionan por algo es. A través de esa obra, plagada de contradicciones, errores y estereotipos, se logró otorgar cierto sentido a la identidad indígena, luego de cinco siglos de negación, y eso es rescatable. 

En el caso de la Cantata a Santa María, también se resignifica por los distintos sucesos que yo mencionaba antes, el golpe, la represión, etc. Como obras muy particulares tienen un revival o pueden ser escuchadas hoy. De hecho, la cantata Santa Maria tiene una versión rock, que intentó aggiornar su sonido a otras orejas. Otras obras, por más que a mí me pese, están quedando como piezas de museo. Y los intentos por revitalizarlas, en algunos casos, no sé si han sido del todo buenos. Por ahí Ramírez intentó con Patricia Sosa revivir “Mujeres argentinas” y ahora lo está haciendo la Bruja Salguero, pero esas son obras más populares e imperecederas. El resto, la gran cantidad, me parece que no han quedado un poco atrás, como testimonios de otro tiempo.

1975. ¿Prólogo o epílogo?

Destacado

Días atrás, a partir de un posteo de Esteban Pontoriero sobre el Operativo Independencia, nos quedó la gran duda sobre la potencialidad del año 1975 para explicar lo que vendría. Un año que fue como una versión beta del 76 y también una resaca del 74. Aunque se intentara sostenerlos, los perfiles institucionales se fueron desdibujando: tanto en los acuerdos internos del peronismo como en el accionar de las fuerzas represivas.

Entonces dijimos: vamos a convocar al mismo Esteban Pontoriero y a Laura Pasquali para hablar de ese año tan especial que ha quedado sandwicheado entre dos pesos pesados. En un punto, se le parece a 1944, por poner un ejemplo, un año bisagra, de apertura entre dos escenarios muy distintos.

Historizar a Moyano. Respuesta de Enzo Casá.

Enzo Casá*

Respuesta 1
No estaría demás aclarar que si nos remontamos a la década del 90, Moyano era un dirigente de un sindicato que en cantidad de afiliados era mediano. En el terreno sindical es el gran “beneficiado” con la privatización y destrucción de los Ferrocarriles Argentinos. Dirigentes como José Pedraza de la Unión Ferroviaria aceptaron esa desmantelación llevada adelante por el menemismo a cambio de suculentas prevendas para toda la dirigencia de los cuatro sindicatos ferroviarios. En ese escenario arrasado el 70% del transporte de cargas, se comienza a hacer por transporte automotor. El antiguo dirigente de la MTA comienza a construir su poderío a partir de 1987, el transporte en el sistema capitalista tiene un rol destacado en la circulación de mercancías y creo que no escatimaría ninguna táctica que pueda poner en riesgo su poder. También hay que recordar que tiene representantes en el directorio de la empresa ferroviaria Belgrano Cargas S.A.. Todo “lobby” que pueda hacer en contra de la recuperación del transporte ferroviario estatal lo va hacer sin dudarlo.

Respuesta 2
“Hugo Moyano ha sido Secretario General del Sindicato CABA – Bs. As. desde 1987; mientras que en la FEDCAM, “fue elegido Secretario General en […] 1992, [y] reelecto en los años subsiguientes”. En relación a esto, un representante de una cámara empresaria de transporte y logística, e incluso el propio Hugo Moyano manifestaron lo siguiente:

Ricardo Pérez me decía que yo era el futuro del gremio, y me trajo a Buenos Aires en el ‘83, y vine a colaborar […] tenía llegada a la gente. [Después] hicimos un proyecto de gremio, [con] ideas mías. [Desde] el congreso de Rosario del ‘92, soy dirigente provincial y nacional (Tcherkaski 2001, p. 90).

Moyano, gana en el Sindicato Bs. As. en el ‘87-‘89, yo calculo que en el ‘92, ‘93, cuando se viene la renovación de la Federación, y tras un compromiso que había asumido Ricardo Pérez, [quien] da un paso al costado y, obviamente [teniendo en cuenta que] el sindicato de Buenos Aires debe [representar] más del 50% de la Federación -en cuanto a delegados congresales-, Moyano logró imponerse como secretario general de la Federación. A partir de ahí ya tuvo todo el manejo de Camioneros (Representante Cámara empresaria Transporte y Logística, 2011)”.Gabriela A. Pontoni (2015).

La cita anterior toma palabras del mismo Hugo Moyano intentando legitimarse como ya en sus comienzos lo “veían”, en este caso, un empresario del transporte como un futuro dirigente. Supo construir su poder aplicando la antigua táctica sindicalista peronista “golpear y negociar”. Exigió dentro de las filas del Partido Justicialista su porción de poder (le concedieron diputados y algún senador, de hecho uno de sus hijos es diputado.). También “desembarco” en el terreno de la dirigencia del fútbol argentino: dirige el club atlético independiente, su yerno el “Chiqui” Tapia es el presidente de la AFA, Tiene a su hijo mayor en la comisión directiva de independiente y un cargo en la AFA, aparte dirige la seccional Bs. As. de Camioneros. Otro de sus hijos mas chicos dirige el sindicato del personal de peajes seccional Buenos Aires.

“En el caso de Camioneros, la extensión de su ámbito de representación personal responde a la convergencia de distintos factores. En primer lugar, a las transformaciones del contexto productivo del transporte de cargas automotor en Argentina. Esa reconfiguración sectorial favoreció la incorporación de otras sub-ramas económicas como Logística, Recolección, Correos o Caudales, las cuales alentaron la expansión del sindicato hacia otros colectivos de trabajadores (Delfino & Martín 2008, pp. 85-86).”

Otro tema a destacar sobre el poder de Hugo Moyano es como “agremió” por la fuerza a trabajadores que por su actividad no eran o no tenían que ver con camioneros.

“si sólo se toma como referencia el valor de 1989 (150.000) y se lo contrasta con el actual 2011 (187.000), el incremento alcanza un 25%.” (op. Cit.)

El cuadro anterior nos da una idea del crecimiento de la cantidad de afiliados de la FEDCAM durante el período de la gestión de Hugo Moyano.

En definitiva, lo señalado muestra que la expansión del gremio no ha sido sólo respecto a su alcance personal sino también en lo que refiere a sus recursos económicos. Sin embargo, el deterioro en las prestaciones de salud, producto del incremento de sus afiliados, reveló un fenómeno poco visibilizado y que remite al reclamo directo de los trabajadores hacia la conducción de Camioneros.

La FEDCAM moyanista es una de las organizaciones sindicales que ha sabido “adaptarse” a los vaivenes económicos y políticos que tuvo y tiene el país desde la década del noventa. Supo construir un grupo de dirigentes que siguen los mandatos del “Hugo”. Salvo cambios estructurales en los sindicatos que en el horizonte gremial no se divisan, creo que es muy difícil lograr su desplazamiento.

Respuesta 3

Creo que deberían agudizarse las condiciones que lo llevaron a ser un interlocutor válido entre los trabajadores y la patronal. Digo por ejemplo que los trabajadores se cansen de aceptar los privilegios de estos tipos de dirigentes como Moyano, o sea que se agoten del “roban pero hacen”. Y que la situación política y sindical permita la aparición de dirigentes que representen los intereses de sus compañeros y tengan una vida similar a la de cualquiera de ellos. Que puedan justificar sus bienes económicos con lo producido por su trabajo. Demás esta decir que la fortuna de la familia Moyano es imposible de justificar con el sueldo de un camionero, por más que tengan buenos salarios (SIC)…

La aparición de una nueva generación de dirigentes honestos y luchadores no implica un derrumbe del sistema capitalista, durante la toda la historia del movimiento obrero hubo renovación de dirigentes y a veces dejaron huellas que son un ejemplo y me refiero a Agustín Tosco y otros dirigentes clasistas.

  • Profesor de Ciencias Sociales (Instituto de Educación Superior N° 29 “Galileo Galilei”)
    Actualmente se desempeña en EESO N° 434 “Gral. Las Heras”, en la EETP N°473 “Rodolfo Rivarola” y en la EEMPA N°1147 de la ciudad de Rosario.

México, en tiempos del COVID 19

Carlos Antonio AGUIRRE ROJAS.

“En este país, llamado también ‘República Mexicana’, las pasadas elecciones federales consiguieron ocultar la realidad… por un instante: la crisis económica, la descomposición social (con su larga cauda de feminicidios), y la consolidación (a pesar de los supuestos “golpes mortales” al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional) del llamado “crimen organizado”. Aunque por poco tiempo, los asesinatos, secuestros y desapariciones de mujeres de todas las edades, pasaron a segundo plano. Lo mismo con la carestía y el desempleo. Pero, apagándose ya el entusiasmo por el resultado electoral, la realidad vuelve a decir ‘aquí estoy, falta mi voto… y mi guadaña'”.

Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, “300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía”, 21 de agosto de 2018.

Con su aguda y penetrante clarividencia, el 16 de marzo de 2020, el EZLN emitió un Comunicado importante, en el que planteaba claramente su postura frente a la epidemia mundial del COVID 19. Allí, al mismo tiempo que criticaba las torpes, frívolas y poco serias posturas, tanto de los ‘malos gobiernos’ como de toda la clase política de México sin excepción alguna, frente a esta emergencia, el neozapatismo anunciaba también el cierre de todos sus Caracoles en el Estado de Chiapas, así como una serie de medidas encaminadas a hacerle frente a esta nueva y complicada situación.1 Cierre de los Caracoles y medidas de higiene especiales en todas sus comunidades, que hicieron que el neozapatismo mexicano haya sido el primer actor social y político que dentro de todo México, tomó la medida inteligente del autoconfinamiento social, antes de que los periodistas o los intelectuales empezaran a hablar en serio de este problema, o de que los científicos, los médicos y los epidemiólogos comenzarán a explicarnos la magnitud y el enorme riesgo de esta pandemia mundial, y también antes de que cerraran sus puertas la Universidad Nacional Autónoma de México, las escuelas primarias y secundarias, las oficinas gubernamentales, algunos parques y jardines, los comercios, las tiendas, los negocios y algunas empresas, además de los hoteles, los cines, los restaurantes, los salones de reunión y de baile, y todos los demás lugares públicos en general.

Gran clarividencia del neozapatismo sobre la real dimensión de esta pandemia mundial, que hizo que la misma fuese calificada por ellos, desde esa fecha del 16 de marzo de 2020, como una “amenaza real, comprobada científicamente, para la vida humana”, y como un “peligro que amenaza la vida humana”, sin distinción alguna de sexo, raza, nacionalidad, religión, lengua, condición social, etc. En cambio, todavía una semana después, el 22 de marzo, López Obrador minimizaba displicentemente el problema, diciendo que no había que entrar en situación de pánico, que apenas estábamos en la fase 1, y que había que seguir la vida normal, y continuar visitando restaurantes y fondas igual que antes.2 Dos posturas claramente contrapuestas frente a la pandemia, que en los últimos tres meses transcurridos han demostrado que la sabia y prudente postura neozapatista era la que se imponía asumir frente a esta excepcional emergencia mundial. Y también, el hecho de que al no haber tomado en serio el problema, el actual gobierno lopezobradorista es directamente responsable de la aún desconocida pero sin duda enorme magnitud de los estragos causados por el COVID 19 en México.

Porque más allá de las mentiras del gobierno de Andrés Manuel López Obrador sobre las cifras reales de contagios y de decesos provocados por el nuevo coronavirus, las que adolecen de un enorme y ahora ya confeso subregistro,3 no cabe duda de que esta pandemia actual constituye claramente una verdadera catástrofe general dentro de la historia de la nación mexicana, tantas veces agredida y engañada por sus gobernantes, y también por los poderosos y las clases dominantes que habitan en ella.

Catástrofe económica, social, política y cultural para toda la sociedad mexicana, derivada del COVID 19, que se agrava y acrecienta en virtud del hecho de que se inscribe dentro de una situación previa de crisis también global del capitalismo mexicano, e incluso del capitalismo mundial, crisis que se arrastra desde hace ya varias décadas. Por eso, el neozapatismo ha señalado que “se viene una crisis económica mundial”, y que ésta será o es ya el contexto adverso dentro del cual el gobierno mexicano se ve y se verá obligado a actuar dentro de los años inmediatos por venir. Y esto es algo que no depende y que no podría haber sido cambiado por ninguno de los que fueron candidatos de las elecciones de 2018 en México, pues se trata de un contexto planetario que también se hace presente, con sus peculiaridades respectivas, dentro de todos los países del orbe, y entre ellos, naturalmente, también en México. Por eso, los compañeros afirmaron sabiamente hace algunos meses que: “Cualquiera que hubiera quedado, (Meade, Anaya, el Bronco o Miss Xerox), se hubiera tenido que enfrentar a ese “entorno mundial adverso” (así dicen los Think Tanks del gran capital), y salir derrotado y buscando culpables. Y todos hubieran hecho y estarían haciendo lo que hace el gobierno actual: mentir y maquillar”.4

Crisis económica e incluso crisis global mundial, que en el caso mexicano y durante los dieciocho meses de gobierno de López Obrador, se ha estado acercando cada vez más peligrosamente al punto crítico del verdadero colapso económico, acompasado además de un creciente y cada vez más extendido descontento social general. Pues el obligado telón de fondo de los graves impactos del nuevo coronavirus en México, es precisamente el del país mal gobernado desde hace un año y medio por el torpe y pretencioso gobierno lopezobradorista, el que más allá de su vacía y rimbombante retórica de representar un supuesto cambio histórico fundamental, una profunda ‘Cuarta Transformación’, se ha mostrado en los hechos, en su gran mayoría, como ‘más de lo mismo’, es decir, como una lineal continuación de las políticas económicas neoliberales, de la creciente polarización y desigualdad social, junto al crecimiento explosivo de la violencia social descontrolada y múltiple, del indetenible proceso de degradación de toda la clase política mexicana, sin excepción alguna, y del abandono e indiferencia generales frente a cualquier posible expresión o desarrollo de la cultura nacional. Por eso, los compañeros neozapatistas han afirmado de manera concisa y lapidaria: “Y repetimos lo que antes señalamos: allá arriba son lo mismo… y son los mismos. Y la realidad les quita el maquillaje con el que quieren simular un cambio”.5

Pues tal y como lo ha planteado reiteradamente el neozapatismo, no avanzamos demasiado si pensamos que basta con cambiar a una persona, por ejemplo López Obrador, o a un Partido en el poder, por ejemplo Morena, para cambiar realmente las cosas, cuando de lo que se trata es de cambiar el sistema social capitalista en escala nacional y también mundial. Por eso, luego del nombramiento de López Obrador, los neozapatistas insistieron nuevamente en que no se trata de cambiar a un capataz malo, Peña Nieto, por uno supuestamente menos malo, Obrador, sino de conquistar realmente la libertad, derrotando al verdadero dueño de la finca, al capitalismo nacional y mundial, y suprimiendo a todos los finqueros, los capataces, los mayordomos y los caporales de los distintos países, departamentos o Estados, y municipios de todo el planeta.6

Porque ahora, un año y medio después de su llegada al poder, es ya claro que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que pretendió presentarse en el mundo como un ‘nuevo eslabón’ de la serie de gobiernos ‘progresistas’ que protagonizaron, en gran parte de América Latina, el supuesto ‘giro a la izquierda’ desplegado en las primeras dos décadas del siglo XXI, nuevo eslabón que frente a las derrotas en Brasil, Argentina, Ecuador y Bolivia, vendría otra vez a relanzar un posible nuevo ‘ciclo progresista’, aliado con el también recientemente electo gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en Argentina,7 ahora ese gobierno lopezobradorista ha terminado por mostrar su verdadera naturaleza profunda, y con ella, su profundo y mezquino carácter totalmente procapitalista, pero también su vacía y mentirosa retórica de ser un gobierno que pondría ‘primero a los pobres’, llevando a cabo la ya mencionada ‘Cuarta Transformación’ de México, que sería comparable a las anteriores transformaciones que en nuestra historia significaron la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.

Carácter agudamente procapitalista, y por ende, forzosamente contrario y opuesto a los intereses y las expectativas de las clases populares y subalternas de nuestro país, y falsa retórica de un enorme cambio histórico, que se contradice cada día con las realidades y con los hechos que cotidianamente vivimos, para alcanzar un grado extremo en los tres meses transcurridos desde la irrupción y luego difusión cada vez mayor de la pandemia mundial del COVID 19.

Pues si observamos con cuidado la experiencia vivida en México en los últimos dieciocho meses, veremos que han continuado en general, e incluso a veces se han agudizado, las mismas políticas neoliberales de las últimas cuatro décadas, mientras nuestra economía se estanca cada vez más, y se acerca peligrosamente al abismo de un colapso económico de grandes proporciones, que muy probablemente vendrá acompañado de una enorme devaluación del peso mexicano, y de la quiebra masiva de muchas pequeñas y medianas empresas, además de agudizar hasta el extremo el ya grave e importante desempleo actual, y también la creciente precarización de la fuerza de trabajo todavía empleada. Por eso, los neozapatistas han subrayado el hecho de que, aunque López Obrador “decreta que se acabó el neoliberalismo”, en realidad y de modo cada día más evidente, “la autodenominada ‘Cuarta Transformación’ (…) no es sino la continuación y profundización de la etapa más brutal y sanguinaria del sistema capitalista”, es decir de la etapa neoliberal.8

Por eso, ya desde antes que apareciera la pandemia actual, México se había convertido en 2019 en una economía estancada, que se dirigía directamente a un colapso económico, lo que con la pandemia se ha acelerado y agudizado, llevando a algunos analistas, muy poco sospechosos de ser de izquierda, a diagnosticar que vivimos en México la peor recesión económica de nuestra historia después de la provocada por la crisis mundial de 1929, frente a la cual lo que el gobierno mexicano está practicando es una “política económica ultraneoliberal, conservadora y procíclica, que acabará por golpear a los sectores más vulnerables de la población”. Aunque ahora naturalmente, el gobierno de López Obrador aprovechará la circunstancia de la pandemia del COVID 19 como un pretexto o justificación de ese inminente y cercano gran colapso de la economía mexicana, debido en parte sin duda a la pandemia, pero mucho más y principalmente, a su torpe y criminal política económica neoliberal.9

Política neoliberal mantenida y profundizada durante la pandemia, cuyos efectos se agudizan todavía más, en virtud de la vigencia del nuevo T-MEC, Tratado que no es otra cosa que la protocolización de la secular dependencia económica de México frente a Estados Unidos, y la actualización de la vieja Doctrina Monroe, y en donde de los tres socios de dicho Tratado, México es sin duda el socio perdedor, es decir, el proveedor de fuerza de trabajo barata y de materias primas a bajo costo, a la vez que consumidor importante de manufacturas, bienes de capital y tecnología, caros y controlados por los otros dos socios mencionados. Y puesto que Estados Unidos, y con ello su economía, es el país más afectado del mundo por la pandemia del COVID 19, y dado que Donald Trump está gestionando esta situación del modo más torpe y catastrófico posible, entonces nuestra alta dependencia económica de este país, habrá sin duda de afectarnos también de manera considerable, en el inmediato futuro por venir.10

Neoliberalismo destructivo lopezobradorista, aplicado en los hechos y negado en los discursos, que es económicamente contrario a los intereses de las grandes mayorías populares, pues al mismo tiempo en que promociona y beneficia a los grandes capitales y empresarios, sacrifica y destruye a las clases y sectores populares y subalternos, lo que explica porque López Obrador ha mantenido los salarios de los trabajadores mexicanos como salarios que están entre los más bajos de toda Latinoamérica e incluso del mundo entero, al mismo tiempo que convierte a Carlos Slim, que ha sido durante varios años el hombre más rico del planeta, en el ‘contratista favorito’ del gobierno de la Cuarta Transformación, además de promover una nueva forma de corrupción al hacer proliferar a muchas nuevas e improvisadas ‘proveedoras’ del actual gobierno, sin ninguna experiencia empresarial, a las que a pesar de esto, se les adjudican jugosos contratos de manera directa y sin concurso alguno. Complicado panorama económico para el vasto universo de ‘los pobres’ mexicanos, que con el COVID 19 ha llegado ya al extremo de provocar que haya quienes declaren que vamos directamente hacia ‘la hambruna’, hacia una crisis por hambre de franjas significativas de ese creciente universo de personas que, en México, están todavía sumidas en la pobreza y la pobreza extrema, rondando el 65% de la población total.11

Riesgo de una verdadera hambruna, cuyos primeros síntomas ya empezaron a manifestarse en distintas ciudades y regiones de México, frente a los cuales el gobierno no ha hecho absolutamente nada, mientras que en cambio es la propia gente, o los sectores populares, o los curas de a pie, o los ‘peatones de la historia’ en general, los que han tratado de paliar o resolver en alguna medida el problema, como cuando artesanos o indígenas intercambian sus propias creaciones por comida, o cuando los dueños de un pequeño restaurante popular regalan raciones de comida a quien lo necesite, o las parroquias de colonias populares que hacen colecta entre sus feligreses para comprar despensas y repartirlas gratuitamente a quien lo solicite, o los comedores populares que abren las asociaciones civiles o los colectivos que trabajan con la gente del pueblo, o hasta la gente sin trabajo, sin dinero y sin comida que pone una bandera blanca en la puerta de su casa, para ser apoyada por quien pueda apoyarla, entre otros de los muchos ejemplos posibles.

Conjunto de prácticas espontáneas de apoyo popular y de organización y auto-organización popular, generadas por la situación límite de la pandemia, que demuestra en los hechos la profunda verdad que encierra el sabio consejo del neozapatismo, de que no encontraremos solución a los principales problemas de nuestro país y de nuestro planeta, si no nos organizamos y nos auto-organizamos, desde abajo y a la izquierda, para enfrentar por nosotros mismos y para resolver con nuestras propias fuerzas dichos problemas. Porque los gobiernos de todo tipo y en todas partes son siempre ‘malos gobiernos’, y porque del ‘arriba social’ no podemos esperar nada bueno, sólo nos queda resistir y rebelarnos, y también organizarnos desde abajo, reconociendo que ‘sólo el pueblo salva al pueblo’, para desde este principio unirnos todos, para enfrentar, hoy y de inmediato a la pandemia y al capitalismo, y mañana, otra vez al capitalismo, mexicano y mundial. Pues como dice el Subcomandante Insurgente Moisés, “Como zapatistas que somos, lo que hacemos, cada que se puede, es decirle a la gente que se organice para resistir, para luchar, para tener lo que necesita”, porque “…no es que alguien va a resolver el problema, sino que lo tenemos que resolver nosotros mismos, mismas, como colectivos organizados. Las soluciones las hace el pueblo…”. Por eso, y frente a la actual pandemia, los compañeros han reiterado que, “Ante la ausencia de los malos gobiernos, exhortar a todas, a todos y a todoas, en México y el mundo, a que tomen las medidas sanitarias necesarias que, con bases científicas, les permitan salir adelante y con vida de esta pandemia”.12

Y es claro que si la pandemia en México, no ha tenido aún efectos tan catastróficos y terribles como en Estados Unidos, o Italia, o España, eso se debe sobre todo a la sabiduría popular y a la auto-organización de la gente, mucho más que a las torpes y limitadas acciones de un mal gobierno mexicano que, siendo un gobierno completamente capitalista, es también un gobierno frívolo, irresponsable, mentiroso y ausente, que piensa siempre primero en la economía, es decir en la ganancia capitalista, luego en salvar y proteger a los ricos y a los poderosos, a los que sirve directamente, después en aparentar hacia el exterior una falsa actividad eficaz, ‘para guardar las apariencias’ y mantener una mínima credibilidad internacional, y sólo al final y muy marginalmente, en la salud y el bienestar de las clases populares, y esto último, exclusivamente en la línea de evitar y contener el descontento y la protesta sociales.

Al mismo tiempo, y en parte conectado con la complicada situación económica antes descrita, ha seguido creciendo sin parar la violencia social descontrolada en múltiples formas, la que no es confrontada ni resuelta de ningún modo por el nuevo gobierno, sino simplemente ignorada, ocultada, maquillada y eludida, igual que en los gobiernos priistas y panistas recientes.

Pues en México ha seguido creciendo de modo alarmante la violencia mortal contra las mujeres, lo que lo ubica como el país con mas feminicidios de toda América Latina, llegando hoy al vergonzoso dato de diez mujeres asesinadas cada día. Violencia descontrolada y criminal contra las mujeres, que ha sido muchas veces ignorada y otras veces banalizada por López Obrador, lo que ha provocado la irrupción de una legítima, potente y cada día más vasta protesta feminista, la que entre otras manifestaciones, incluye la de haber mantenido en paro durante meses varias Facultades de la Universidad más grande del mundo, la Universidad Nacional Autónoma de México, además de la de paralizar el país entero el 9 de marzo de 2020, y la de suscitar una creciente simpatía y apoyo de todas las clases y sectores subalternos en las varias marchas y manifestaciones públicas que ha organizado. Por eso, el tema del Segundo Encuentro Internacional de las Mujeres que Luchan, organizado por las mujeres neozapatistas en diciembre de 2019, tuvo como su tema central y único el de la ‘Violencia contra las mujeres’. Y por eso también, las mujeres neozapatistas apoyaron la iniciativa del colectivo ‘Brujas del Mar’, del Paro Nacional de Mujeres del 9 de marzo, burlándose de la ridícula postura de López Obrador, prepotente y machista, al decir que él ‘si les daba permiso’ de faltar al trabajo a la mujeres y de hacer ese paro.13

Otra de las principales manifestaciones de la violencia descontrolada que exuda por todos los poros de la sociedad mexicana es la del narcotráfico, el que bajo el gobierno lopezobradorista ha continuado creciendo y prosperando de manera floreciente y sin trabas. Pues López Obrador declaró desde su campaña que si ganaba, él no iba a perseguir a nadie, lo que ha significado una doble amnistía, de un lado para el Presidente y para todos los funcionarios del gobierno anterior, con alguna pequeña excepción, y de otra parte, al conjunto de los Cárteles que operan desde hace muchos años en México.

Amnistía, e incluso abierta tolerancia y pacífica convivencia con el narcotráfico, que López Obrador refrendó en su discurso del 30 de enero de 2019, donde a una pregunta expresa sobre la guerra del Estado en contra del narcotráfico, respondió que “Oficialmente ya no hay guerra. Nosotros queremos la paz”, agregando que ya no se había detenido a nuevos capos de los Cárteles porque “Esa no es nuestra función principal”, sino más bien garantizar la seguridad pública. Lo que se confirmó en octubre de 2019, cuando después de capturar a uno de los hijos del Chapo Guzmán, a Ovidio Guzmán López, se le dejo escapar por órdenes del propio Presidente, con un absurdo pretexto cualquiera, y también a finales de marzo de 2020, cuando López Obrador, de gira en Badiraguato Sinaloa, fue obsequiosamente a saludar a la madre del Chapo Guzmán. Declaraciones y señales que nos demuestran, no solamente que el Estado mexicano es un verdadero ‘Estado fallido’, que no controla gran parte de los territorios de México, sino también que existe una especie de evidente ‘pacto implícito’ entre los Cárteles del narcotráfico y el nuevo gobierno de Obrador, para que juntos ‘cogobiernen’ el país, y para que respetándose mutuamente, cada quien lleve adelante su propia actividad, sin inmiscuirse en las tareas y en los espacios del otro. Por eso, los compañeros neozapatistas hablan claramente de “la consolidación (a pesar de los supuestos ‘golpes mortales’ al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional), del llamado ‘crimen organizado'”.14

Colusión evidente entre el gobierno lopezobradorista y el narcotráfico mexicano en general, y en particular con el Cártel de Sinaloa, que simplemente prolonga la misma situación que prevaleció durante todos los gobiernos príistas hasta el año 2000, e incluso con el primer gobierno panista de Vicente Fox, que fue el que dejó escapar al Chapo Guzmán de una prisión de alta seguridad. Y vale la pena recordar que según los analistas de este problema, dicho Cártel de Sinaloa es, cuantitativamente el más grande Cártel del mundo, y cualitativamente uno de los mejor organizados y más estructurados. Pues tiene células que actúan para organizar el tráfico de drogas en Colombia, Ecuador y Bolivia, además de empresas que lavan su dinero en Chile, Bolivia, Argentina, Guatemala y Estados Unidos, estando también ya establecido en España, que es la puerta de entrada de la droga a toda Europa. Frente a lo cual, la captura y el juicio de Joaquín Guzmán Loera, no es nada más que un simple hecho totalmente anecdótico, pues su Cártel de Sinaloa sigue funcionando, creciendo y prosperando como siempre, sin problema, y ello además, con la hipócrita y encubierta complacencia de ciertos bancos y de ciertos políticos del país que es el consumidor de drogas más grande del mundo, Estados Unidos.15

Otro modo en que la violencia social desbordada se manifiesta ahora en México, es a través del fenómeno de la migración, fenómeno mundial que se ha potenciado e intensificado enormemente en las últimas décadas, como otra de las varias manifestaciones de la crisis terminal del capitalismo mundial, y que dada la ubicación geográfica de México, contigua a Estados Unidos, hace de nuestro país un obligado y muy adecuado trampolín de paso hacia la nación estadounidense. Y puesto que la frontera de 3000 kilómetros es vasta, porosa e imposible de vigilar y controlar, aún con las más sofisticadas tecnologías modernas, entonces es lógico que las verdaderas mareas humanas provenientes de Centroamérica, del Caribe, de Sudamérica y hasta un poco de África, se vuelquen masivamente hacia México como una simple ‘estación de paso’ hacia Estados Unidos. Por eso, los neozapatistas habían anticipado sabiamente, antes del inicio del gobierno de López Obrador, que “En los planes del capital, el muro contra América Latina tendrá la forma del imposible cuerno de la abundancia y se llamará ‘México'”, agregando también que “Cuando Donald Trump dice que quiere construir el muro, todos están pensando en el Río Bravo, pero el capital está pensando en el Suchiate, el Usumacinta y el Hondo. En realidad el muro estará en México para detener a los que vienen de Centroamérica, y esto tal vez pueda ayudar a entender por qué Donald Trump, el 1 de julio, saludó al Juanito Trump, que había ganado las elecciones en México”.16

Y es claro que durante el año y medio ya transcurrido del gobierno lopezobradorista, esta tesis neozapatista se ha confirmado completamente, pues dicho gobierno se ha sometido con un servilismo extremo a los designios y deseos estadounidenses, llevando a cabo una política migratoria vergonzosa, que no sólo rompe con las antiguas tradiciones mexicanas de apoyo y recepción de diversas migraciones, como la española de la guerra civil, o la chilena y la argentina de las dictaduras militares de los años setentas del siglo pasado, sino que también degrada a México al triste papel de ‘policía’ de Estados Unidos, y al de un país sometido que según los neozapatistas, “en los nuevos planes ‘geopolíticos’, se ofrece [a] crear un “colchón”, un “amortiguador”, un filtro que reduzca drásticamente la migración”, combinando de manera selectiva la represión brutal y la repatriación forzada de los migrantes a sus respectivos países, con la asimilación como fuerza de trabajo explotable por el capital, o el abandono en las muy precarias condiciones de los asilos de los gobiernos estatales o de la propia sociedad civil mexicana.17

Represión dura y terrible de los migrantes latinoamericanos y africanos, que ahora se apoya en la nueva e hipócrita versión del ‘ejército’, en la Guardia Nacional, mediante la cual Obrador ha continuado militarizando todo el país, igual e incluso peor que sus antecesores, a pesar de su hipócrita promesa de campaña de ‘devolver al ejército a sus cuarteles’, la que no sólo no ha cumplido, sino que en cambio, ha potenciado con dicha Guardia Nacional, la que no se utiliza para combatir al narcotráfico, lo que fue el pretexto de su creación, sino más bien para perseguir y reprimir a los migrantes, para imponer mediante la violencia cruda y descarnada los megaproyectos de este sexenio, y también para atacar y controlar a los cada día más diversos y fuertes movimientos sociales de protesta de los mas distintos tipos.

Porque como ha sido ya señalado varias veces por organismos internacionales, como Amnistía Internacional, las violaciones a los derechos humanos han seguido creciendo y se han multiplicado y diversificado con el actual gobierno, igual que con los gobiernos anteriores, al mismo ritmo en que crece y se agudiza la mencionada militarización de todo el país, y que se imponen por la fuerza, en contra de las comunidades indígenas y de la población en general, los megaproyectos del Tren Maya o del Canal transístmico, entre otros. Por eso, y frente a esta militarización creciente y a los intentos de imponer en Chiapas el megaproyecto del Tren Maya, han dicho los compañeros neozapatistas que “Vamos a enfrentar, no vamos a permitir que pase aquí ése su proyecto de destrucción, no le tenemos miedo a su Guardia Nacional, que lo cambió de nombre para no decir ejército, que son los mismos, lo sabemos”. Violaciones a los derechos humanos y militarización de la vida cotidiana de la sociedad mexicana, que ahora, con el pretexto de la pandemia del COVID 19, han recibido legitimación institucional y ‘carta blanca’ durante los próximos cuatro años, con el Acuerdo presidencial publicado el 11 de mayo de 2020, que acrecienta las facultades y tareas de la Guardia Nacional, aumentando su capacidad de acciones impunes, igual que la libertad de López Obrador de disponer a su antojo de dicha Guardia Nacional.18

Junto a este complicado escenario económico y social que hemos brevemente reseñado, se despliega también en México, bajo el gobierno lopezobradorista, una nueva fase del ya añejo proceso de degradación y descomposición de toda la clase política mexicana en su conjunto. Pues acompasada con el Estado fallido obradorista, se ha agudizado la debacle de todos los partidos políticos, sin excepción alguna, los que a pasos agigantados pierden las ya escasas bases sociales que aún tenían, para mostrarse como lo que realmente son, es decir, como vulgares corporaciones de grupos de interés que, con muy tenues matices ideológicos, compiten como capataces en disputa para decidir, cada seis años, quien cumple mejor los deseos y quien defiende mejor los intereses del verdadero dueño de todo, del finquero, es decir del capitalismo tanto nacional como mundial.

Y entonces vemos desfondarse totalmente al PRI, que al ya no estar en el poder pierde todo atractivo para la gente en general, y hasta para sus propios militantes, mientras que el PAN se fragmenta y se diluye en grupos y subgrupos, a cual más desorientados ideológicamente y sin liderazgos reales de ningún tipo, y si en cambio con múltiples microcaudillos emergentes, mientras el PRD se borra y extingue, al ritmo mismo en que sus líderes se venden al mejor postor y en la medida en que todas sus bases migran hacia MORENA. Y este último pseudopartido muestra que en realidad no es tal partido, sino sólo una coalición efímera de grupos y pequeños movimientos sociales y políticos que, junto a un claro amasijo de oportunistas y advenedizos, están todos nucleados en torno al caudillo fuerte hoy en el poder, pero sin el cual, vuelven a convertirse en múltiples tribus y micro-organizaciones sin unidad ni ideológica, ni política, ni de ningún tipo. Por eso, ahora mismo, el dirigente interino de MORENA acusa penalmente a la anterior dirigente por malos manejos financieros de los fondos del partido, mientras las diversas tribus velan armas en torno a los repartos de migajas de poder que derivarán de la cercana elección de su nueva dirigencia.

Y es por eso que frente a este vergonzoso panorama de la política mexicana actual, los neozapatistas nos hablan de “…un PAN rancio, un PRI sobornando al forense para que retrase el acta de defunción, [y] un PRD que de alguna forma tiene que demostrar que existe, y pensadores que les acompañan”,19 a lo que hay que agregar los ridículos partidos enanos, que no son otra cosa que negocios familiares o membretes de pandillas de políticos oportunistas y acomodaticios, y al nuevo “partido oficial” MORENA, que aspira fallidamente a convertirse en una suerte de nuevo PRI, aunque en este caso pintado muy tenuemente de un rosa moderado, discreto, domesticado y políticamente correcto, y que seguramente se desintegrará también y decaerá muy pronto, conforme se eclipse y apague el caudillo o ‘rayito de esperanza’ que lo cohesiona, le da estructura y le da su sentido profundo de efímera existencia.

Finalmente, es claro que el gobierno de López Obrador es un gobierno no sólo indiferente frente a la cultura, las artes y las ciencias, sino incluso y en muchos casos, un gobierno abiertamente anticultural. Lo que explica que, por ejemplo, haya puesto la Editorial del Estado mexicano en manos de un escritor con nula experiencia editorial, y que en los altos puestos directivos de las Secretarías, o de los Institutos, o de las Instituciones que tienen que ver con la cultura, la investigación histórica, las artes y las ciencias, haya nombrado como funcionarios a personas de perfil bastante mediano, cuyo mayor mérito es, exclusivamente, su acrítico e incondicional apoyo al propio López Obrador. Además, redujo el presupuesto para cultura en 2019, y lo mantuvo prácticamente congelado para 2020, habiendo intentado en varias ocasiones, y a veces habiendo concretado, recortes importantes a los presupuestos de los Centros Públicos de Investigación, al Instituto Nacional de Antropología e Historia, a las Universidades públicas, al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y a varios Fideicomisos, del cine, de las becas para los artistas y creadores, de los apoyos culturales, y de fomento a la investigación antropológica y arqueológica, entre otros varios.20

Ataque sistemático y en varios frentes a la cultura, a las artes y a las ciencias, que se ha agudizado aún más durante la pandemia del COVID 19, provocando que los artistas se agrupen en tres movimientos, que incluyen el que se llama “No vivimos del aplauso”, el Movimiento Colectivo por la Cultura y el Arte en México, y la Asamblea por las Culturas, los que frente a la total falta de apoyos por parte del gobierno, han propuesto un Programa de apoyo que se llama ‘Contigo en la Confianza’. Pero también hay otros artistas que se han auto-organizado para apoyarse entre sí mismos, como en el caso de la Convocatoria #Arte en Resistencia, que recaba dinero y despensas para darlos a los artistas más vulnerables y afectados por la pandemia actual. Indiferencia y agresiones a la cultura, las artes y las ciencias por parte del gobierno de Obrador, que contrasta enormemente con la promoción, el cultivo, la centralidad, la defensa y el abierto apoyo a estas actividades por parte del neozapatismo, que lo ha llevado a declarar incluso que, “…nuestro [camino] está basado en algunas de las raíces de las comunidades originarias (o indígenas): el colectivo, el apoyo mutuo y solidario, el apego a la tierra, el cultivo de las artes y las ciencias, y la vigilancia constante contra la acumulación de riqueza.  Eso, y las ciencias y las artes, son nuestra guía.  Es nuestro “modo”…”. Bella y muy clara declaración neozapatista, que frente a la mezquina y miserable postura del gobierno lopezobradorista frente a la cultura, las artes y las ciencias, brilla hoy con más fuerza, en esta emergencia nacional y mundial de la pandemia del nuevo coronavirus.21

* * *

Ahora, a finales de junio de 2020, y cuando las cifras de nuevos contagios y de decesos a causa del nuevo coronavirus siguen todavía peligrosamente al alza, tanto el gobierno federal de López Obrador como el gobierno de la ciudad de México, ciudad que es el epicentro principal de la pandemia en el país, están tratando de forzar, absurda y criminalmente, un prematuro retorno a la llamada ‘nueva normalidad’. Y con ello, están jugando con fuego, pues pueden provocar un rebrote o segunda ola de la pandemia en México, que sea todavía peor y más grave de la que ya hemos vivido hasta ahora. Frente a esto, vale recordar la sabia postura neozapatista, que desde hace más de tres meses, nos advirtió que se trata de una ‘amenaza real’ y un verdadero ‘peligro’ para la vida humana, la que debería prevalecer como criterio esencial, por encima de la ganancia capitalista, de la economía en general, de los espurios intereses del Estado mexicano y también de los gobiernos actuales. Por eso, ‘ante la ausencia de los malos gobiernos’, sólo nos queda, a los ‘peatones de la historia’, el cuidarnos, y protegernos, y apoyarnos entre nosotros, y el autocuidarnos, autoprotegernos y autoapoyarnos, es decir, el organizarnos y auto-organizarnos desde abajo y a la izquierda, para vencer hoy a la pandemia del COVID 19 y salvar la vida, y mañana, para vencer al capitalismo nacional y mundial, y nuevamente, volver a salvar, definitivamente, a la diversa, rica y multifacética vida humana en todo el planeta. ¡Así sea!

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Junio de 2020.

1 Cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, “Por coronavirus el EZLN cierra Caracoles y llama a no abandonar las luchas actuales”, del 16 de marzo de 2020, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

2 Sobre estas torpes declaraciones de AMLO, cfr. la nota “No dejen de salir, yo les voy a decir cuándo: AMLO sobre pandemia de COVID-19”, en el sitio de la revista Animal Político, del 23 de marzo de 2020, en https://www.animalpolitico.com/2020/03/no-dejen-de-salir-amlo-coronavirus-covid19/.

3 La manipulación y ocultamiento consciente de las cifras verdaderas de contagios y muertes del COVID-19 ha sido tan escandalosa en México, que incluso provocó la publicación de varios artículos de la prensa internacional denunciando esta situación. En ellos, se estimaba que la cifra real debe ser de, en un caso entre 3 y 4 veces, y en otro caso 22 veces las cifras oficiales, frente a lo cual el gobierno mexicano se vio obligado a aceptar que si había un subregistro, pero bajo el tramposo argumento de que ese mismo subregistro era involuntario e inconsciente y que se daba en todos los países del mundo. Y si partimos de que en mayo de 2020, mientras Islandia hacía 147 pruebas por cada mil habitantes, e Italia 35 pruebas por cada mil habitantes, México en cambio hacía sólo 6 pruebas, pero no por cada mil, sino por cada diez mil habitantes, entenderemos una de las varias razones de ese tramposo y enorme subregistro. Sobre este punto, cfr. Azam Ahmed, “Hidden Toll: Mexico Ignores Wave of Coronavirus Deaths in Capital”, en The New York Times, 8 de mayo de 2020, Juan Montes, “Death Certificates Point to Much Higher Coronavirus Toll in México”, The Wall Street Journal, 8 de mayo de 2020, Jorge Galindo y Javier Lafuente, “La magnitud de la epidemia en México”, en El País, 8 de mayo de 2020, Juan Omar Fierro, “Es oficial: hay subregistro de muertes”, en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020 y Mathieu Tourliere, “Hacia una ‘normalidad’ luctuosa”, en Proceso, núm. 2274, 31 de mayo de 2020.

4 Cfr. Subcomandante Insurgente Galeano, “Sonata para violín en sol menor: dinero”, del 15 de agosto de 2019, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

5 Cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, “Mensaje del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata”, del 10 de abril de 2019, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

6 Para esta original y aguda tesis neozapatista, que concibe al capitalismo actual a través de la metáfora de imaginarlo como una enorme serie de fincas, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, “300. Primera parte: una finca, un mundo, una guerra, pocas posibilidades”, del 20 de agosto de 2018, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

7 En nuestra opinión, López Obrador si forma parte de esta familia de los llamados gobiernos ‘progresistas’, pero siendo sin duda su peor versión posible, es decir, su variante más pálida, deslavada, atenuada y descolorida posible. Pues en el fondo, este gobierno actual mexicano si representa a los intereses de la burguesía nacional mexicana, igual que todos los gobiernos progresistas lo hicieron antes y lo hacen ahora con sus respectivas burguesías nacionales, pero a diferencia de ellos, que aunque fueron o son totalmente procapitalistas, sí eran o son genuinamente nacionalistas y a veces hasta anti-imperialistas, el gobierno mexicano lopezobradorista, en cambio, mantiene una postura tan servilmente sometida y dependiente de los Estados Unidos, que casi no parece ser parte de dicha familia. Por eso los compañeros neozapatistas afirman que, “Decir que el próximo gobierno es de izquierda o progresista, no es sino una calumnia”. Para esta cita, y para la caracterización de estos ‘gobiernos progresistas’ latinoamericanos, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, “300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía”, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx, y Carlos Antonio Aguirre Rojas, Antimanual del Buen Rebelde, Ed. El Viejo Topo, Barcelona, 2015, y Movimientos antisistémicos y cuestión indígena en América Latina, Ed. Desde Abajo, Bogotá, 2018.

8 Para esta caracterización de la política económica del gobierno de Obrador, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, “Mensaje del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata”, del 10 de abril de 2019, ya antes citado.

9 Sobre el fuerte estancamiento de la economía mexicana, previo a la pandemia, cfr. Braulio Carbajal, “Las grandes empresas pasaron mal el primer año del nuevo gobierno”, en La Jornada, 8 de marzo de 2020, p. 17. Y sobre la recesión económica actual, y sus efectos sobre las clases y sectores subalternos, cfr. Rafael Croda, “La mayor recesión en 88 años”, en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020 (de donde proviene la cita incluida en este párrafo), y Juan Carlos Cruz Vargas, “La estrategia de AMLO ‘empuja al país al abismo'”, en Proceso, núm. 2273, 24 de mayo de 2020.

10 Sobre el carácter histórico de larga duración, y sobre la dimensión estructural de esta dependencia de México respecto de Estados Unidos, que hoy ha llegado a un extremo vergonzoso con el gobierno actual, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, “México en el largo siglo XX histórico. Pistas wallerstinianas para su reinterpretación”, en Contrahistorias, núm. 33, 2020.

11 Sobre estos puntos mencionados, cfr. Rubén Migueles, “Salario mínimo de México, de los más bajos del mundo” en El Universal, del 22 de enero de 2020, y Antonio Sandoval. “Así están los salarios de México frente al resto del mundo”, en el sitio Alto Nivel, del 23 de septiembre de 2019, en https://www.altonivel.com.mx/economia/asi-estan-los-salarios-de-mexico-frente-al-resto-del-mundo/, en donde se refiere que el propio López Obrador tuvo que reconocer que los salarios mexicanos son más bajos que en Centroamérica y en China. Véase también, Mathieu Tourliere, “El contratrista favorito de la 4T”, en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020, Esteban David Rodríguez y Quinto Elemento Lab, “Brotan de la nada las proveedoras de la 4T”, en Proceso, núm. 2261, 1 de marzo de 2020. Y sobre el riesgo de una hambruna, cfr. Rodrigo Vera, “Vamos hacia una hambruna”, en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020.

12 Las dos primeras citas provienen del texto del Subcomandante Insurgente Moisés, “Organizarse (sobre las elecciones)”, incluido en el libro El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista I. Participación de la Comisión Sexta del EZLN, edición del EZLN, México, 2015, y la última de Subcomandante Insurgente Moisés, “Por coronavirus el EZLN cierra Caracoles y llama a no abandonar las luchas actuales”, antes ya referido.

13 Sobre este terrible flagelo de los feminicidios, cfr. Jessica Xantomila, “Ocupa México primer lugar de América Latina en feminicidios: AI”, en La Jornada, 9 de abril de 2019, y “ONU: Feminicidios en México crecieron diariamente de 7 a 10 en tres años”, en La Jornada, 5 de marzo de 2020. Y sobre la postura neozapatista, cfr. “Convocatoria al Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan”, del 19 de septiembre de 2019, y “No necesitamos permiso para luchar por la vida. Las mujeres zapatistas se unen al Paro Nacional del 9 de marzo”, del 1 de marzo de 2020, ambos en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

14Sobre las declaraciones de López Obrador, y luego sobre la absurda liberación del hijo del Chapo, cfr. https://lopezobrador.org.mx/2019/01/30/, y Azam Ahmed, “The Stunning Escape of El Chapo’s Son: It’s Like ‘a Bad Netflix Show’”, en The New York Times, 18 octubre de 2019. Sobre el encuentro con la madre del Chapo, cfr. https://aristeguinoticias.com/2903/, del 29 de marzo de 2020 y Ricardo Ravelo, “AMLO, el amigo de los narcos”, en el diario electrónico Sinembargo.mx, del 3 de abril de 2020, en: https://www.sinembargo.mx/03-04-2020/3760627. Y sobre la frase del neozapatismo de la colusión entre el Estado mexicano, el narco y el crimen organizado, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, “300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía”, texto ya antes citado.

15 Sobre esta colusión implícita entre el gobierno de López Obrador y los Cárteles del narcotráfico, cfr. Patricia Dávila, “El de Sinaloa, un Cártel aún sólido”, en Proceso, núm. 2243, del 27 de octubre de 2019, J. Jesús Esquivel, “‘El Mayo’ es el capo de capos, según la DEA”, en Proceso, núm. 2256, 26 de enero de 2020 y Ricardo Ravelo, “AMLO, el amigo de los narcos”, recién citado. Y vale la pena señalar que frente al vacío de acción y la parálisis gubernamental frente a la pandemia, tanto el Cártel de Sinaloa, como otros Cárteles, tuvieron hace algunas semanas la iniciativa de repartir gratuitamente despensas, en varias de las zonas campesinas en donde tienen actividades y presencia.

16 Para estas citas, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, “300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía”, texto ya referido antes.

17 Sobre este triste papel de México como policía migratoria de Estados Unidos, cfr. J. Jesús Esquivel, “Confirmado: México es el mejor agente migratorio de EU”, en Proceso, núm. 2249, 8 de diciembre de 2019, e Isaín Mandujano, “Condena unánime: la peor cara de México en materia migratoria”, en Proceso, núm. 2256, 26 de enero de 2020. Véase también, Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, “300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía”, antes citado, y de donde provienen las citas incluidas en este párrafo, Subcomandante Insurgente Moisés, “Palabras del CCRI-CG del EZLN en el 26 Aniversario”, en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx, y Carlos Antonio Aguirre Rojas, “Noticias desde México. Entrevista a Carlos Antonio Aguirre Rojas”, en la revista El Viejo Topo, núm. 375, Barcelona, abril de 2019.

18 Sobre el triste panorama de los derechos humanos en México, tan sombrío como hace décadas, cfr. la nota “Amnistía Internacional: las violaciones a derechos, al nivel de los sexenios anteriores”, en La Jornada, 27 de febrero de 2020. La frase citada del neozapatismo está en Subcomandante Insurgente Moisés, “Palabras del CCRI-CG del EZLN a los pueblos zapatistas en el 25 Aniversario del inicio de la guerra contra el olvido”, del 1 de enero de 2019, en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx. Y sobre la creciente militarización, agudizada con el Acuerdo reciente, cfr. Juan Omar Fierro, “Un paso más hacia la militarización”, en Proceso, núm. 2272, 17 de mayo de 2020.

19 Sobre esta caracterización, cfr. Subcomandante Insurgente Galeano, “Obertura: la realidad como enemiga”, del 11 de agosto de 2019, en , en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx.

20 Sobre los presupuestos de cultura en 2019 y 2020, cfr. Enrique Méndez, “El presupuesto para cultura en 2019, menor al ejercido en 2018”, en La Jornada, 17 de diciembre de 2018, yJudith Amador Tello, “Presupuesto cultural 2020: el esquema de siempre”, en Proceso, núm. 2248, 1 de diciembre de 2019. Y sobre la política realmente anticultural de López Obrador, y por mencionar sólo un ejemplo entre los muchos posibles, cfr. Judith Amador Tello, “Es hora de escuchar a la academia”, en Proceso, núm. 2276, 14 de junio de 2020.

21 Sobre los movimientos mencionados, cfr. https://www.facebook.com/NoVivimosDelAplauso/, https://moccam.net/, y https://asambleaporlasculturas.org/. Sobre la iniciativa de auto-organizarse, cfr. Roberto Ponce, “Fase Solidaridad: los artistas se ayudan a sí mismos”, en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020. Y sobre la postura neozapatista, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, “300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía”, ya antes citado.

El tiempo histórico y el mesiánico

Por Federico Donner

El mesianismo es un paradigma filosófico que discute aspectos centrales de la filosofía de la historia y de la filosofía política. Esta cuestión, aparece en los textos de Walter Benjamin fundamentalmente gracias a su amistad con Gershom Scholem, un erudito en la kabalah, la doctrina mística judía, y autor de varias investigaciones al respecto.

Walter Benjamin traduce algunas de esas nociones del mesianismo inspiradas en la mística judía al lenguaje de la filosofía de la historia y de la filosofía política, sobre todo para criticar la idea de progreso en la tradición marxista, a la cual suscribe de un modo poco ortodoxo.

Por su parte, el filósofo italiano Giorgio Agamben (estudioso de la obra de Benjamin y editor de sus obras completas en italiano)se apropia de la estrategia mesiánica de Benjamin. Otros autores importantes como Derrida también forman parte de este paradgima.

El mesianismo, por supuesto, no tiene que ver con ese uso vulgar según el cual el cual un líder político mesiánico sería una especie de flautista de Hamelin que hipnotiza a las masas. Por el contrario, el mesianismo es un modo de disputa con la escatología judeocristiana, que estructura veladamente las filosofías de la historia modernas.

En cierto punto, todo esto tiene que ver con la cuestión de la secularización. Cuando hablamos normalmente de secularización, desde un punto de vista ilustrado o moderno, tendemos a pensar que

se trata de una serie de procesos más o menos conocidos por todos que convergen en la formación de la Modernidad: Conquista de América, Revolución industrial, Reforma protestante, Revolución francesa, constitución norteamericana, etc.

No parece haber ningún problema cuando decimos que la modernidad es prácticamente sinónimo de secularización, del famoso desencantamiento del mundo weberiano. Sin embargo, muchos autores se han trenzado en lo que se llama la “querella de la secularización”, en la que se discute si debbemos comprender la secularización como un corte abrupto con el pasado, o más bien como una traducción y una mutación de categorías teológicas, escatológicas, en este caso, al plano secular, al plano profano. En este sentido, resulta muy interesante reparar en un autor como Karl Löwith (no confundir con Michael Löwy, el especialista en Benjamin), un filósofo judío y heideggeriano, que en su exilio en Japón escribió Historia del mundo y salvación: los presupuestos teológicos de la filosofía de la historia. Allí consigna que la filosofía de la historia moderna reproduce la estructura escatológica de la teología judeocristiana. Dicho de otro modo, para Löwith la temporalidad histórica del pensamiento moderno es una especie de traducción secular del modelo de la historia agustiniana, estructurada con un principio, un sentido y una meta, un telos final (por eso es una forma de pensamiento teleológica). La escatología de origen judeocristiana secularizada y volcada a la filosofía de la historia del progreso, subyace según esta lectura a las filosofías de la historia de Hegel, de Marx y de Comte, entre otros. Las críticas hacia esa filosofía de la historia tienen varios motivos, por lo menos en Benjamin y en Agamben. Este modo de pensar la filosofía de la historia tiende a mostrar, al intentar cortar su raíz teológica, los procesos como leyes automáticas, algo muy distinto a lo que pasaba antes de la modernidad.

Hagamos un racconto: para los griegos, había una especie de división de tareas muy clara para la filosofía y para la historia. La filosofía se encarga de lo eterno, de lo inmutable, y la historia se encarga de lo contingente y lo perecedero. La naturaleza de las cosas no muta en la historia, sino que se trata de ciclos. El modelo antiguo de la historia cíclica, desde Tucídides hasta Polibio, es lo que Koselleck llama historia magistrae vita, la historia como maestra de vida. Se trata de una historia modélica en el sentido ético y político: como la historia se repite y no hay nada nuevo bajo del sol, la historia nos brinda una serie de ejemplos políticos y morales que son la base de la paideia, de la educación de las nuevas generaciones, que deben inspirarse en los grandes ejemplos del pasado. Su carácter cíclico, por lo tanto, es precisamente el que asegura la cadena de trasmisión generacional de los modelos políticos y morales.

Esto se modifica con la irrupción del judaísmo y del cristianismo, pues el sentido del tiempo vira desde el pasado hacia el futuro. La escatología, el escaton es el final de los tiempos. Aparece el futuro como la orientación más importante. Sin embargo, hay una división entre la historia del mundo y la historia de la salvación: la historia de los hombres sigue siendo contingente, y los grandes acontecimientos que estructuran lo que podríamos llamar la historia de la filosofía antigua son externos al quehacer humano: la revelación, el final de los tiempos, van más allá del mundo histórico.

Una vez más, la secularización traduce esta estructura escatológica pero no solamente quitándole el encanto al mundo, como dice Max Weber. Para decirlo en términos heideggerianos, se trata de una temporalización del mundo. Deja de haber una división entre lo eterno, lo inmutable y el tiempo de los hombres, y entonces la estructura escatológica pasa a articular, a definir el tiempo histórico, algo que antes no pasaba, pues eran dos tiempos separados. El tiempo de la salvación ingresa ahora en el tiempo del mundo, en el tiempo histórico, en el tiempo del quehacer de los hombres. Y los hombres, que antes actuaban según el libre albedrío, sin conocer los planes de Dios, ahora tienen que vérselas con esta idea de que actúan libremente, pero a la vez actúan en procesos que tienen esta estructura escatológica, metahistórica, pero que a la vez regula el quehacer humano.

Cuando más arriba mencionamos a la filosofía de la historia antigua, debimos precisar que nos referíamos a su versión cristiana y de ningún modo a su versión pagana. Esta salvedad es fundamental, ya que como bien enseña Löwith, para los griegos la expresión “filosofía de la historia” habría resultado un contrasentido. Tal como se consignó más arriba, la filosofía para los griegos se encargaba de lidiar con lo eterno, lo inmutable y lo imperecedero; y, por el contrario, la historia se las veía con la temporalidad cíclica de lo contingente. Por lo tanto, para el pensamiento clásico se habría tratado de una especie de oxímoron, un anacronismo de nuestra parte. Hay filosofía de la historia a partir de Agustín, para quien la estructura escatológica tiene que ver con la historia de la salvación, no con la historia del mundo.

Una vez que la secularización ha tomado su forma actual, esta división entre la temporalidad divina y la temporalidad mundana desaparece. Ya no podemos pensar en acontecimientos externos al quehacer humano. El pasaje del mundo ptolemaico al copernicano no sólo implica el alejamiento del cielo y la pérdida del encanto sino que, además, la historia, el tiempo, se temporaliza, es decir, se vuelve tiempo humano, tiempo del quehacer humano. La modernidad, entonces, al reproducir sin ser consciente de ello la escatología, la estructura escatológica que apunta hacia el futuro, que tiene fe hacia el acontecimiento futuro y en los procesos, es para Benjamin un problema.

Esto puede verse, por ejemplo, cuando Benjamin señala en sus tesis sobre la historia que los social demócratas alemanes, al igual que los fascistas, estaban fascinados por lo mismo: el devenir de lo nuevo, las promesas que deparaba la técnica. Si nosotros, dice Benjamin, seguimos fascinados con el futuro, vamos a ser derrotados por el fascismo. He ahí el caso de los movimientos vanguardistas como el futurismo, cuyos miembros que sobrevivieron a la Gran Guerra terminaron integrando el gobierno de Mussolini. Para Benjamin, la perdición del materialismo histórico se escondía en el peligro de quedar encandilado por la filosofía del progreso y por las posibilidades que prometía la técnica.

Para este pensador, una de las tareas fundamentales era asumir la estructura escatológica, teológica, de los discursos revolucionarios pero justamente para comprenderla y utilizarla a su favor. La teología es pequeña y fea, sostiene nuestro pensador, y nadie quiere hacerse cargo de ella, pero resulta fundamental.

Pensar la historia bajo la estructura de la escatología, y confiar en que ciertos procesos automáticos van a llevarnos finalmente (progresando) hacia la emancipación prometida por la ilustración, es un modo de trabajar para el fascismo, tal como le advertía Benjamin a Georges Bataille. Para ello, debemos acudir a un pensamiento diferente.

Si la escatología, como sostiene Agamben, piensa teleológicamente en el final de los tiempos, el mesianismo habla del tiempo del final. El mesianismo es la forma más radical de cuestionar la ley, y este modo encarnizado de cuestionamiento tiene que ver con una concepción distinta del tiempo. El mesianismo es un tiempo de la confusión, un tiempo carnavalesco, tal como lo describe la canción “fiesta”, interpretada por Joan Manuel Serrat.

Se trata de un momento de la detención y un momento de la confusión. Un momento en el sentido de que no sabemos si estamos ya frente a la presencia de la salvación divina, o todavía estamos en el mundo profano. Y como es justamente un momento de la confusión, caen todas las distinciones sociales, políticas: cae la diferencia entre hombre y mujer, la diferencia de género, cae las diferencias entre libres y esclavos, entre judíos y no judíos, entre romanos y no romanos, tal como lo afirma Pablo en un pasaje de su Carta a los romanos.

Según Agamben, el mesianismo es una figura incómoda tanto para el judaísmo como para el cristianismo, porque es una figura que pone en jaque la legitimidad de toda autoridad política. El mesianismo es anárquico. Y esto no es casualidad, porque se trata de la primera forma en la que se piensa el Estado de excepción, la suspensión de la ley, que no anula la ley, pero la suspende.

Además de suspenderla, el momento mesiánico (el momento de la redención según Benjamin) tiene que ver con el momento preciso en el que se nos hace legible la justicia que le debemos a los vencidos de las luchas pasadas. Debemos dejar de estar encandilados con la promesa de un futuro vacío, producto de un proceso automático de la historia, de una concepción automática y lineal y vacía del tiempo. En el tiempo mesiánico irrumpe y se hace legible repentinamente la reivindicación de los vencidos. Para Benjamin la historia, al igual que la moda, cita al pasado. La revolución francesa cita a la república romana. Rosa Luxemburgo cita a los esclavos liderados por Espartaco. Se da una cita en la historia, no entre la promesa del futuro que está por venir, sino una cita con el pasado y con la justicia que nos exige ese pasado.

Para Benjamin se trata de orientarse hacia el pasado, tal como lo hace el ángel retratado en el cuadro de Paul Klee. En la tesis 9, este ángel de la historia nos señala que el paradigma de la historia lineal nos muestra el progreso donde en realidad se encuentra la barbarie. El ángel de la historia mira hacia atrás y ve escombros allí donde nosotros creemos encontrar el progreso. Esta tesis va de la mano con otra idea famosa de Benjamin, según la cual todo documento de civilización es un documento de barbarie.

El mesianismo desconfía no sólo de la teleología de la filosofía de la historia y su estructura escatológica. También desconfía de la teleología de la acción emancipatoria de un sujeto iluminado. La eficacia de la acción va de la mano con la fascinación por la eficacia de la técnica. Benjamin no habla tanto de una acción sino más bien de que la redención, la rebelión tiene más que ver con dejar de hacer que con una acción eficaz.

Se trata de una crítica muy fuerte a la antropología moderna. Foucault advierte sobre la necesidad de tomar distancia de la idea ilustrada según la cual mientras más hagamos y mientras más sepamos, más cerca vamos a estar de nuestra emancipación. Foucault justamente subraya esta paradoja, que implica que los saberes que prometen nuestra liberación, nuestra mejora humanista, terminan siendo muchas veces dispositivos de disciplinamiento y de gobierno.

El mesianismo, insistimos, se asimila a la fiesta como detención, como suspensión tanto de la dinámica de gobierno y de dominación. Según Agamben, el mesianismo de Benjamin está más cerca de la idea de revuelta que de revolución.

Todas estas categorías políticas que se pretenden modernas y laicas, como la de revolución, la de futuro, son en el fondo profundamente teológicas.

La crítica mesiánica a dichas categorías es solidaria con ciertas ideas de la filosofía judía que recoge Borges en el poema sobre el Golem, donde señala el candor de los artificios del hombre. En todos estos casos, aparece un llamado a la desactivación y no a la toma del poder.

Podemos pensar quizás en la pandemia como un momento que pone en tensión esta escatología de lo inevitable. Reparemos en el diagnóstico de Mark Fisher, y en las voces marxistas que de algún modo coincidían en un punto con la tesis de Fukuyama. Si para Fisher podemos pensar el fin del mundo, pero no el fin del capitalismo, no podemos dejar de ver allí un acuerdo con la versión conservadora del fin de la historia.

En este sentido, la pandemia puede ser pensada como un momento mesiánico, ya que durante un instante se detuvo la maquinaria del capital (al menos se suspendió por un breve instante). Dice Benjamin en una de sus tesis: “Marx dijo que las revoluciones son la locomotora de la historia mundial. Tal vez las cosas se presenten de otra manera; puede ocurrir que las revoluciones sean el acto por el cual la humanidad que viaja en el tren, tira del freno de emergencia”.

La ecología política sostiene que no se puede pensar más en la idea moderna del crecimiento económico infinito, indefinido. La idea de un sujeto que desea sin ningún tipo de límites aparece tanto en Hobbes como en Freud. Quizás sea tiempo de pensar que las desigualdades económicas y las violencias políticas no deben ser enfrentadas con las herramientas que más las han alimentado: la idea de que la productividad plena traerá la novedad redentora, el imperativo incuestionable de desarrollar todos nuestros talentos y capacidades, la esperanza en la tecnología que finalmente nos emancipará y nos unirá.

Pues bien, el momento mesiánico es claramente solidario de esta detención carnavalesca de la productividad. La redención tiene la forma de la fiesta religiosa, en la que la comunidad suspende sus tareas cotidianas y repetitivas y se permite el ocio improductivo compartido por todos sus miembros, sin distinciones. Ni imperativo tecnológico ni imperativo de la acción.

El pensador decolonial Walter Mignolo sostiene que la fascinación por la novedad, la esperanza del advenimiento de lo nuevo y la confianza en su carácter emancipatorio que encontramos en la filosofía de la historia hegeliana o marxista, no es más que la reposición del anuncio de la buena nueva que se narra en los evangelios.

Benjamin insiste en dejar la moderna y vieja obnubilación por la novedad y en volvernos hacia nuestros muertos. Se trata entonces de la memoria de los vencidos, de los que lucharon. La revuelta se juega en la justicia por los que ya lucharon y cayeron y no en la promesa de una utopía escatológica.

Trabajo después de la pandemia

Por Paulo Menotti

Una pregunta que no deja de pasar por la cabeza de mujeres y hombres de nuestro presente es qué pasará con el trabajo una vez que termine la pandemia provocada por el Covid-19. Está claro que es imposible predecirlo al igual que la enfermedad que nos golpea, un año atrás, seis meses atrás a nadie se le hubiera ocurrido este escenario y, nadie tiene el diario del lunes que viene. Cualquier predicción es arriesgada e inútil pero está claro que hay escenarios que nos podemos imaginar de acuerdo a lo que vivimos o vivió la humanidad. No se debe perder de vista que la historia no es magistra vitae (maestra de vida) en el sentido que, tomando coyunturas o procesos históricos podemos armar un manual de cómo comportarnos en el futuro. Sin embargo, un ejercicio de reflexión nos podría plantear algunas alternativas. El primer ejemplo que se nos viene a la cabeza es el de la crisis de 1930 que golpeó de lleno a la estructura del capitalismo y requirió, para su recomposición, una reforma profunda. El ejemplo es válido porque el Crack de Wall Street castigó a la principal economía del mundo, Estados Unidos que tuvo, entre otras cosas unos 16 millones de desocupados. En estos días, ya suman más de 41 millones los desocupados en el país del norte y su presidente, Donald Trump festejó que el índice de desocupación no haya trepado al 13% y se haya frenado en un 9%, siendo que había partido del 4%. El célebre New Deal fue la salida a la crisis económica y, en pocas palabras eso significó la intervención del Estado en la economía al estilo norteamericano, con obra pública. ¿Cómo afectó la crisis del 30 a la Argentina? A pesar de haber incrementado sus exportaciones durante la década de 1920, la debacle del mercado mundial castigó a la economía nacional que estaba plenamente abierta. Un claro ejemplo es que el registró que anotó 300 barcos que exportaban e importaban desde el puerto rosarino antes de la crisis, contó durante los primeros años de la década del 30 apenas unas decenas. Cerca de 6.000 personas que trabajaban en ese sector rosarino, la cifra cayó a su décima parte. Se activaron ollas populares que daban de comer a 1.500 hombres. Se formaron caravanas de familias que acampaban en las afueras de las ciudades porque durante el día entraban a pedir limosnas. El Estado nacional garantizó la compra de productos locales para que los precios bajos no eliminen la producción con la Junta Nacional de Granos y la Junta Nacional de Carnes, entre otras. La Argentina, tras la crisis del 30 se quedó sin recursos para adquirir todo lo que antes importaba. Eso produjo la oportunidad de sustituir las importaciones con fabricación local. Eso, en lugar de la caída de la producción rural de materias primas, generó puestos de trabajo. Sin embargo, ese empleo fue mal remunerado y dio lugar a una larga lucha por los derechos de obreras y obreros. Tal vez, el futuro próximo venga de la mano de una reactivación que irá acompañada por una lucha por el reclamo de derechos laborales.

Presentación

Un músico profesional toma su celular, afina el instrumento y se graba tocando una canción para youtube. Y también graba discos. Una fotógrafa profesional se hace un perfil de redes y sube ahí sus fotos (con marca de agua, o con baja resolución, pero las sube) y también vende sus fotos a las agencias. A les historiadores nos cuesta un poco más compartir con el público (especializado o no) un nivel de producción-reflexión casi cotidiano de pocas palabras, con las referencias bibliográficas que tengamos en el momento, evitando la búsqueda de “la cita precisa”.

Con los años, pasaron cosas… la consolidación de la profesión de les historiadores, las horas docentes, la conformación de una “comunidad de cortesía” y la falta de tiempo hicieron que algunes historiadores hayan abocado todos sus esfuerzos a las publicaciones homologadas en la excelencia académica o a los pedidos de las instituciones que sustentan sus carreras profesionales. Y está bien que así sea, es trabajo, hay que comer y seguir comprando libros (?).

Pero creemos que puede haber una zona de producción en la que todas esas presiones pueden quedar de lado, sin los requerimientos propios de las publicaciones “profesionales” y en las cuales se pueda escribir en una forma un tanto más libre, sin las sujeciones que propone el mundo académico profesional. Esta página nace como una propuesta a les historiadores que orbitan en torno a la ciudad de Rosario (pero no sólo para elles, claro) para compartir ideas y perspectivas sobre los temas en los que estamos trabajando, o sobre los cuales nos interesa generar intercambios.


Más allá de que se generen debates o no, más allá de las rivalidades, odios y diferencias que existen en su interior (la de los historiadores es al fin y al cabo una comunidad humana), creemos que puede haber un espacio donde esa comunidad, integrada por historiadores, profesores de historia y público aficionado en general, pueda encontrarse con su diversidad de miradas y ofrecer al público interesado una opinión cercana y referenciada sobre temas históricos, de cualquier índole. Temas que componen la agenda cotidiana en las facultades, profesorados, secundarios, EEMPAS y charlas de amigues, que quedan relegados de la producción escrita.

Creemos que merece un espacio donde hacerse pública. Queremos ser uno de esos espacios.